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El alpinista Javier Garreta defiende que aquí están los paisajes más bellos

Los pies de Javier Garreta (Pamplona, 1941) han recorrido miles y miles de kilómetros por montañas de Europa, Asia, África y América. Más de 40 años repletos de aventuras que ha tratado de aglutinar en 42 minutos de película. Un trabajo que le ha costado casi dos años y que ha mostrado en la vigesimotercera edición de la semana montañera que organiza el grupo de montaña Urdaburu de Rentería. "Tengo unas 40.000 diapositivas pero no me dejan enseñar todas", afirma riendo este veterano mendizale (montañero). Siempre a su lado, Montse, su mujer, con quien ha compartido desde hace casi 30 años su pasión por la montaña y dos hijos. "La montaña, naturaleza, fotografía y, por supuesto, mi mujer, conforman los cuatro pilares sobre los que se asienta mi vida". Una vida cargada de recuerdos, sobre todo positivos, como el hecho de pertenecer a la primera expedición vasca a un ochomil. Sensible y comprometido con los derechos sociales, Javier ha aprendido a diferenciar unas culturas de otras. "Es impresionante comprobar cuán diferentes son las costumbres de los pueblos y con qué orgullo hacen gala de sus culturas. Nunca dejas de aprender". Sin embargo, confiesa que la realidad de la mayoría de los pueblos es dura, sobre todo en países de América del Sur o África. "Resulta difícil no derramar una lágrima ante la mirada triste de un niño. Hay imágenes que no se pueden olvidar". Opina que alpinistas como Juanito Oyarzábal o los hermanos Iñurrategui ayudan a extender la imagen de este singular deporte, "pero lo más importante es el alpinismo de base y ahí es donde fallamos. Necesitamos que los jóvenes tomen el relevo en federaciones y clubes de montaña, y eso, desgraciadamente, casi no se produce". Aunque el cuerpo de este guerrero de la montaña se merece un descanso, siente la necesidad de buscar un entorno tranquilo. "Ahora nos movemos mucho por los Pirineos. Tenemos los paisajes más impresionantes del mundo en nuestra propia casa y no nos damos cuenta".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de noviembre de 1998