Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los expertos alertan de la creciente incidencia de la ludopatía entre los jóvenes vascos

Los problemas de ludopatía han dejado de ser patrimonio exclusivo de personas de mediana edad y han comenzado a afectar a amplias capas de la población joven de la comunidad vasca, según ha constatado la Asociación Alavesa de Jugadores en Rehabilitación. Una de sus psicólogas, Ana Herrezuelo, alertó sobre la creciente incidencia de la adicción al juego entre jóvenes de entre 20 y 30 años, producida en la última década y que se ha agudizado en los últimos ejercicios. La asociación lleva a cabo actividades de prevención y sensibilización en colegios y centros cívicos.

No existe explicación a este proceso. Los expertos esperaban un incremento de la ludopatía en la presente década entre la población adulta, dada la fecha de legalización del juego en el Estado, 1978 y 1981, en el caso de la maquinas tragaperras. Dado el tiempo que la adicción tarda en manifestarse, diez años, sería a partir de 1990 cuando la ludopatía alcanzaría su máxima incidencia. El razonamiento no es válido para los jóvenes de entre 20 y 30 años, que en aquellas fechas no podían jugar. A fin de paliar esta tendencia, la asociación ha llevado a cabo diversas actividades de información, sensibilización y prevención como charlas en institutos, colegios y centros cívicos. Esta tarea se desarrolla paralelamente a la terapéutica cuyo objetivo es apartar a los afectados de su adicción y restaurar la normalidad en su vida individual y familiar. Al igual que los colectivos de Guipúzcoa y Vizcaya, establecidos en las localidades de Rentería y Baracaldo, el de Álava no intenta "desterrar el juego en general sino sólo de impedir la aparición de una dependencia en los individuos o en la sociedad", señala Herrezuelo. La incidencia de la ludopatía en la población es similar en las tres provincias vascas, entre un 1% y un 3%, porcentajes que también se registran en el Estado, si bien Vizcaya supera ligeramente los niveles de Guipúzcoa y Alava. El juego "rey", el que cuenta con mayor número de adictos, son las maquinas tragaperras, seguidas del bingo y las cartas. La adicción a los juegos públicos, loterías y quinielas, es menos frecuente. Cuando se produce no es de modo exclusivo sino que va unida a una ludopatía producida por los citados juegos privados. La amplia oferta del sector en el País Vasco no propicia las mejores circunstancias para evitar la afición, y posterior adicción, al juego. En los tres territorios se reparten cerca de 28.000 máquinas recreativas -14.700 en Vizcaya, 9.100 en Guipúzcoa y 3.600 en Álava-, casi 25 bingos y 138 salones recreativos. Problemas familiares La adicción al juego no surge de modo aislado, como una patología ajena a toda circunstancia. Ana Herrezuelo indica que las causas que arrastran a una persona a depender del juego son diversas y están relacionadas siempre con situaciones personales y con el entorno del afectado. Depresiones, deficiencias en la autoestima y problemas familiares son las más frecuentes. También se producen casos relacionados con cuestiones laborales como la pérdida del empleo o el estrés. El punto álgido de la enfermedad es cuando la persona comienza a jugarse "todo lo que tiene, desde 5.000 pesetas a un millón, dependiendo de la economía de cada uno". Las terapias para lograr la deshabituación pasan por el entendimiento de la ludopatía como una "dependencia psicológica". Los psicólogos actúan sobre el afectado directamente pero tratan de que en la resolución del problema se implique la familia. Intervenciones de urgencia en momentos de crisis y terapias continuadas tanto individuales como de grupo son las armas con las que cuentan los expertos para conseguir "en primer lugar, que el afectado deje de jugar y, en segundo lugar que resuelva los problemas y situaciones personales que le han empujado al juego". La labor no es fácil y la asociación alavesa se queja de que el apoyo institucional es insuficiente. La ayuda pública se dirige fundamentalmente hacia objetivos de prevención e información y margina el trabajo terapéutico. Por otra parte, el colectivo ha solicitado una subvención de la administración vasca para realizar un estudio de prevalencia de la afección. Se trata de un primer paso ya que antes de resolver un problema es preciso conocer su alcance y ésta "es una responsabilidad de los entes públicos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de noviembre de 1998

Más información

  • La incidencia en la población de este mal es similar en las tres provincias