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El debate del MLNV sobre los presos retrasa la negociación entre ETA y el Gobierno

El Gobierno percibe que en el Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) se ha abierto un debate interno sobre la situación de los deportados, confinados y presos de ETA que podría beneficiar el incipiente proceso de paz en Euskadi. La presencia el domingo de un grupo de confinados y deportados en la localidad francesa de Briscous la interpreta el Ejecutivo como una muestra de ese debate, que sigue "con interés". Si se impusiera esta prioridad en el MLNV, se facilitaría la apertura del diálogo entre el Gobierno y la organización terrorista, si bien éste comenzaría más tarde de lo esperado. Hasta ahora, tanto ETA como EH han insistido en dar prioridad a la negociación política. Pero el Ejecutivo quiere ceñirla precisamente al tema de los presos y se niega a suscribir una declaración como la de Downing Street.

El Gobierno interpreta como un "paréntesis" en el aún incipiente proceso de paz en Euskadi la ausencia de una respuesta de ETA o su entorno a la oferta que el presidente José María Aznar hizo el 3 de noviembre. El jefe del Ejecutivo se mostró entonces dispuesto a abrir contactos con ETA en los que la banda armada debería anunciar como primera medida el fin definitivo de la violencia y exponer sus pretensiones.El Gobierno sigue a la espera de esa respuesta, y considera que el "paréntesis" tiene que ver directamente con el debate interno sobre la situación de los presos y confinados de ETA abierto en el llamado MLNV. Las dudas suscitadas en el entorno de la banda sobre si debe darse prioridad a los presos o a la negociación política podrían alargar el debate incluso hasta después de las elecciones municipales del 13 de junio de 1999. Al Ejecutivo no le ha pasado inadvertido que el eje principal de la reclamación de los 32 deportados de ETA que reaparecieron el domingo en Briscous, cerca de Bayona (Francia), haya sido la normalización de su situación ante Francia.

En contraste con esta interpretación, un documento interno de HB que se debate en las bases de la coalición abertzale explica que la ausencia de respuesta de ETA a la oferta de Aznar se debe a que el Gobierno no ha hecho aún una declaración política similar a la de Downing Street, esto es, el reconocimiento público y solemne de que el futuro de Euskadi debe estar en manos de los vascos. El documento de HB añade que sólo entonces ETA anunciaría el cese definitivo de las armas, y señala a una Asamblea de Municipios de Euskadi como la nueva institución "nacional" que integraría a todos los municipios de la Comunidad Autónoma Vasca, Navarra y País Vasco francés.

El Gobierno sigue con "interés" este debate que puede marcar el futuro de su negociación con ETA. El Ejecutivo ya ha anticipado que no realizará una declaración política, pública y solemne similar a la que hizo en 1994 el primer ministro británico y con la que se abrió el proceso de paz en Irlanda del Norte. "El proceso vasco es distinto al irlandés", insisten en el Gobierno del PP, que se remite a las declaraciones de Aznar en La Moncloa del 2 de octubre y el 3 de noviembre, en las que fijó las condiciones del diálogo con ETA: anuncio del cese definitivo de la violencia por parte de la organización armada para abrir conversaciones en busca de una solución a los presos y deportados.

El Gobierno sugiere que ambas declaraciones son asimilables a la que hizo el Gobierno británico hizo en Downing Street, y se niega a ir más allá. Por ello, el Ejecutivo contempla con esperanza que el movimiento de confinados, deportados y presos de ETA termine por imponer en el MLNV sus reclamaciones como prioritarias, lo que le permitiría abrir las conversaciones con ETA sobre bases firmes, sin entrar en asuntos políticos.

Poco antes de las elecciones vascas del 25 de octubre, el ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja -que anoche anunciaba en Vitoria una política penitenciaria más "flexible y dinámica"- invitaba a regresar a España a los deportados y exiliados de ETA que no tengan causas pendientes con la justicia. De ahí que el Gobierno contemple esperanzado estos primeros movimientos.

El Ejecutivo de Aznar cuenta en esta estrategia con la colaboración del Gobierno francés. Francia asume los términos en que el Gabinete del PP ha planteado la tregua de ETA y comparte con España el interés en evitar la internacionalización del proceso de paz.

Fuentes de La Moncloa admiten que el debate interno en el MLNV puede demorar la respuesta de ETA más allá de las Navidades, con lo que el acercamiento de los presos de ETA a cárceles de Euskadi se demoraría en la misma medida, pero este retraso se daría por bueno "si al final se consigue el objetivo de abrir el diálogo por la paz".

Hasta las municipales

No se descarta tampoco que el debate del MLNV pueda alargarse incluso hasta que las elecciones municipales del 13 de junio de 1999 concluyan el nuevo mapa político del País Vasco. El documento de HB insiste precisamente en la constitución de una Asamblea de Municipios de Euskadi, que arrancaría tras esos comicios.El consejero de Interior del Gobierno Vasco, Juan María Atutxa, ratificaba ayer en París en cierto modo las expectativas del Gobierno central. De acuerdo con sus informaciones, ETA estaría dispuesta a limitar su ámbito de negociación con el Ejecutivo a lo relacionado con sus presos y huidos, dejando así a los partidos la discusión sobre las reivindicaciones políticas, informa José Luis Barbería. Atutxa se mostró convencido de que el Gobierno de Madrid ha abierto ya el diálogo con la organización terrorista y reiteró que la tregua es irreversible. "Creo que esa cuerda no se va a romper por mucha tensión que se ejerza sobre ella", indicó en el transcurso de una conferencia de prensa organizada por la asociación France-Euskadi y coordinada por el editorialista del diario Le Monde Jean-Pierre Langellier.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de noviembre de 1998

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