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OCIO

'Un Madrid de cuento' entretiene a los adultos en bares y cafés

"Las sesiones de cuentos son siempre muy informales", avisa Tim Bowley, en inglés, desde el escenario. "Podéis gritar, participar y sobre todo, si la historia os ha gustado, arrodillaros para pedir otra". Así empezó el hechizo el martes pasado en el Café de la Palma. En el ámbito de la quinta edición de Un Madrid de cuento, el certamen organizado por la Comunidad de Madrid del 7 al 29 de noviembre para promover la cultura de la narración oral, el galés Tim y la gallega Casilda han recreado frente a una platea hipnotizada mundos fantásticos donde todo es posible, incluso lo más increíble.Los cuentos de Tim reúnen en una combinación irresistible las tradiciones del sufismo y el zen, los cuentos de hadas europeos, los de los indios americanos y los personajes de varios poemas épicos. Por su lado, la traducción totalmente personal y divertida de Casilda enriquece con su expresividad y mímica el ritmo de la narración. Gracias a su imaginación y a su talento, los dos cuentacuentos han logrado transportar a la gente a una dimensión fuera del tiempo hecha de espera y de ilusión. Liberado de las fronteras de la racionalidad, el público pudo poner un pie en China y otro en Irlanda, vivir por referencias las aventuras de los protagonistas y redescubrir sentimientos y deseos olvidados.

Un Madrid de cuento

Información: Bibliotecas Públicas, 91 445 97 75.

"El cuento tiene símbolos antiguos con mucho poder, que no tienen sentido según la razón. No siempre se entiende lo que significan, pero algo en ti te dice que es importante", afirmó Tim al término de la función. "Es un intercambio de sentimientos entre quien cuenta y quien escucha. Va directamente al corazón", añadió.

Como un milagro

Entre el público se encontraban otros cuentacuentos de Madrid para disfrutar del talento encantador del dúo. Incluso habían acudido los contadores colombianos del grupo Griott, que habitualmente narra en este café y que estaba representado al completo. Para Maisa, uno de sus cuatro miembros, el cuento tiene el poder de reunir a las personas. "Cuando escuchas un cuento vives un acontecimiento acompañado por la experiencia de otra gente. El cuento te lleva a conectar con personas en quienes se ha despertado el mismo sentimiento que en ti. Es como un milagro", aseguró. "Yo he visto gente llorar o reírse por un cuento. Y gente que te mira muy seria mientras cuentas, porque es la primera vez y aún no sabe cómo reaccionar", refirió Maisa. También el público profano aprovechó el acontecimiento. "Hoy necesitaba esa porción de cuentos", comentó una asistente, satisfecha. "Por fin se me ha ido todo el mal rollo".Un Madrid de cuento ofrece un intenso programa para niños y adultos en bibliotecas, hospitales, cafés y en un teatro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de noviembre de 1998