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CiU y el PP cierran el paso a una propuesta que impedía a Pujol anticipar las elecciones

Una vez más en la presente legislatura, los diputados del Partido Popular (PP) cerraron filas con los de Convergència i Unió (CiU) y salvaron a Jordi Pujol de una embestida de la oposición. Que en este caso era sumamente amenazadora para Pujol, pues perseguía arrebatarle nada menos que la facultad de disolver anticipadamente el Parlament por decreto y convocar elecciones autonómicas cuando lo estime más oportuno. La propuesta de quitar esta facultad a Pujol fue presentada por Iniciativa per Catalunya (IC) y contó con el apoyo del PSC y Esquerra Republicana.

La diputada del PP Dolors Nadal vistió ayer su apoyo a Pujol en forma de ataque político, como si hablara desde la oposición. Acusó al presidente de la Generalitat de "utilizar permanentemente las instituciones en beneficio propio" y de llevar más de un año "mareando y amenazando" con anticipar las elecciones, precisamente basándose en la facultad que la izquierda proponía quitar a Pujol. Pero a la hora de explicar qué iban a votar los diputados conservadores, dijo que eran partidarios de que el presidente de la Generalitat tuviera en sus manos la posibilidad de disolver anticipadamente el Parlament. No fue una sorpresa, pero no evitó que el socialista Joaquim Nadal le dijera en su turno que el comportamiento del PP en este asunto era un ejemplo de "funambulismo político". La proposición presentada por Rafael Ribó en nombre de IC contaba con la simpatía de los conservadores, como hace meses afirmó el presidente del PP catalán, Alberto Fernández. La defensa de la propuesta fue aprovechada por Ribó, el republicano Joan Ridao y Joaquim Nadal para lanzar contra Pujol un verdadero torrente de acusaciones de uso partidista de las instituciones. Todos coincidieron en señalar que el presidente ha abusado de la facultad de anticipar las elecciones porque lleva dos años amenazando con hacerlo. Ridao calificó las especulaciones de Pujol sobre la fecha electoral como "un cálculo egoísta, partidista, deplorable, propio de quien sólo busca perpetuarse en el poder". El convergente Jaume Camps les respondió tachando a su vez de oportunista la propuesta de la oposición. Y la votación se saldó con 70 votos en contra, los de CiU, el PP y el PI, y 41 a favor, los del PSC, IC, ERC y el PCC.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de noviembre de 1998

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