El fracaso de la regionalización impulsa una alianza de centro-derecha en Portugal
La derrota de los socialistas portugueses en el referéndum para la creación de las regiones impulsará la constitución de la Alianza Democrática, una gran coalición de centro-derecha que formarán socialdemócratas y populares de cara a las elecciones legislativas, previstas para el otoño del próximo año. Por su parte, los socialistas convocarán para principios de año los denominados Estados Generales, una plataforma de reflexión sobre el futuro del país, en la que participarán independientes de izquierdas y progresistas.
El resultado del referéndum fue aplastante y sus consecuencias no se han hecho esperar. Los portugueses rechazaron el proyecto socialista con un 63,6% de los votos, frente al 36,4% que apoyó la creación de las regiones. La abstención rondó el 52%, por lo que la consulta no es legalmente vinculante. Ante el fracaso del primer ministro, el centro-derecha, convencido del desgaste personal de António Guterres, prepara su estrategia para las elecciones generales.
Los líderes de la futura Alianza Democrática han asegurado que no provocarán una crisis de gobierno ni el adelanto de las elecciones, pero las voces disidentes en el seno de sus partidos ya han comenzado la estrategia de la agitación. El responsable socialdemócrata de Lisboa, Duarte Lima, solicitó la dimisión del primer ministro y la convocatoria inmediata de elecciones. Su opinión fue de inmediato desautorizada por el secretario general de los socialdemócratas. Por su parte, el dirigente del Partido Popular, Narana Coissoró, afirmó que la oposición "debería traducir en el Parlamento la censura popular a la reforma del siglo impulsada por António Guterres".


























































