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Cartas al director

Objetos

Hace unas semanas visité el precioso museo que es el Guggenheim, maravilla de arquitectura que a todos nosotros nos sobrevivirá, con creces, por muchos siglos. Bilbao está cambiando, para bien, y en varios suplementos, publicados desde entonces, así ustedes lo vaticinan.Entonces uno se hace la pregunta (¿retórica?): si el alcalde de Marbella quiere someter a referéndum la ubicación de un busto con la figura del dictador del régimen anterior, ¿someterá también a referéndum el alcalde de Bilbao lo que hace con el antiguo escudo de aquel régimen que figura en el frontón de la fachada de la Agencia Tributaria (antes Delegación de Hacienda) en la plaza de Federico Moyúa?

Allí está, ennegrecida por la contaminación y la suciedad, la gallina imperial, con su yugo y con sus flechas, su grande, su libre y su una, presidiendo la plaza. Tal vez, al estar en un edificio de soberanía compartida, corresponda a otros el decidir qué hacen con semejante adefesio, ya que el Ayuntamiento es tan cachondo e irreverente que no se le ocurre más que poner una cámara de televisión de control de tráfico en la peana central del monumento del Sagrado Corazón, cual si copón u ofrenda fuera.

A ver si la próxima vez que vuelva a Bilbao han desaparecido semejantes objetos.-

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