Rechazo político y vecinal al paseo marítimo que plantea Villalobos
La oposición en el Ayuntamiento de Málaga ha decidido apurar el tramo final de la legislatura plantando batalla en el terreno urbanístico, y a la alcaldesa popular, Celia Villalobos, se le está poniendo cada vez más difícil sacar adelante los proyectos de calado. El último dolor de cabeza del gobierno municipal lo ha provocado la ordenación del nuevo Paseo Marítimo de Poniente. El PSOE ha decidido retirar su apoyo al proyecto diseñado por el PP cuando llegó al gobierno. IU tampoco lo apoya. Y para colmo, el plan nunca ha gustado a las asociaciones de vecinos de la zona. Cuando Villalobos llegó a la alcaldía, existía ya un proyecto para los últimos 1.360 metros de línea costera sin construir que quedan en Málaga capital. Lo había diseñado la corporación socialista presidida por Pedro Aparicio, y el PP lo cambió con el consentimiento del nuevo grupo municipal del PSOE, liderado entonces por Eduardo Martín Toval. Ahora, el candidato socialista a la alcaldía, Francisco Oliva, ha dado un giro a la postura socialista y vuelto la mirada al plan antiguo. "Nosotros proponemos la construcción de 20 edificios de viviendas de siete plantas frente a los 14 edificios de 11 plantas que propone el PP, y proponemos que el tráfico rodado discurra junto al paseo porque si se desvía, se convertirá en un lugar recóndito", explicó Oliva.


























































