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ELECCIONES EN EL PAÍS VASCO

Garaikoetxea achaca su descenso a la alta participación

La pérdida de dos escaños (de ocho a seis) sembró ayer la desolación en las filas de Eusko Alkartasuna. Su presidente, Carlos Garaikoetxea, atribuyó el descenso a la alta participación ciudadana, que ha reducido el peso parlamentario de su formación. La presencia casi testimonial de una treintena de militantes en el hotel Aránzazu de San Sebastián, donde se reunió la cúpula de la formación, acentuó la frialdad de una noche electoralmente gélida para Garaikoetxea y los suyos.El nuevo mapa electoral reafirma el carácter básicamente guipuzcoano de la formación nacionalista, ya que mantiene sus cuatro escaños en este territorio, en contraposición al escaso peso con que queda en Álava y Vizcaya, donde pierde dos de los cuatro puestos que tenía. El resultado en el conjunto del País Vasco confirma su tendencia declinante, ya muy lejos de los 181.000 votos que obtuvo en su primera comparecencia electoral en 1986.

Carlos Garaikoetxea compareció pasadas las diez y media de la noche, tras felicitar por teléfono al candidato peneuvista, Juan José Ibarretxe, y subrayó que el aumento de participación "es evidente, y hay que reconocerlo con deportividad, que ha beneficiado a los partidos estatales, especialmente al PP, y aquí, a EH". El líder de EA atribuyó los resultados al "estado de alarma" causado durante la campaña, en la que, a su juicio, parecía que se estaban dirimiendo "unas elecciones generales, dada la atención inusitada que han concitado".

Con el semblante serio y acompañado por el consejero de Educación, Inaxio Oliveri, y el presidente del partido en Guipúzcoa, Yon Goikoetxea, el líder de EA explicó ante los periodistas que su partido ha mantenido la cuota de votos "de forma bastante constante", con un aumento de "alrededor de mil votos" respecto a las elecciones autonómicas de 1994. Los resultados definitivos confirmaron que el incremento ha sido de poco más de tres mil votos, de los que una buena parte los logró en Vitoria. Sin embargo, la mayor participación ha reducido el peso relativo de EA en el reparto de escaños.

"No es una revolución"

En todo caso, Garaikoetxea destacó que los resultados registrados "no cabe interpretarlos como una revolución del Parlamento vasco, porque la distribución entre fuerzas nacionalistas y no nacionalistas es similar".Los dirigentes de EA, visiblemente cariacontecidos por unos resultados que confirmaron los sondeos realizados tras el cierre de los colegios electorales, a los que no habían querido dar crédito en principio, prefirieron enfatizar el mantenimiento de su electorado. Sin embargo, su presencia en el Parlamento de Vitoria mantiene un descenso constante a lo largo de toda la década, que inició con 13 escaños y un porcentaje de voto del 15,84%.

Su condición de socio necesario en la conformación del Gobierno vasco queda ahora en entredicho y a expensas de las novedosas combinaciones que ofrecen los resultados. Carlos Garaikoetxea cerró la campaña exigiendo una mínima sintonía sobre la construcción nacional para que su partido aceptara formar parte del nuevo Ejecutivo, pero su posición tras el pronunciamiento de las urnas ha quedado debilitada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de octubre de 1998