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GENTE

EL GATO TUERTO RESUCITA

El legendario club habanero El Gato Tuerto reabrió sus puertas el lunes pasado en el barrio del Vedado después de un larga remodelación socialista, que duró alrededor de 10 años. Escenario y santuario de la desbocada bohemia habanera de los años 60, la misma que Cabrera Infante retrató tan bien en Tres Tristes Tigres, El Gato Tuerto fue siempre un bastión inexpugnable del feeling frente a la ortodoxia cultural, que durante mucho tiempo contempló el género con remilgos ideológicos. Cesar Portillo de la Luz, autor de Contigo en la Distancia y Tú mi delirio, será, como en los viejos tiempos, el titular de la peña del Gato, que por fin recuperó un ojo. Antes de su cierre el Gato no estaba tuerto, sino ciego, contó uno de los presentes en la reinauguración. Un día un portero no dejó entrar al club al gran maestro del feeling José Antonio Méndez, que venía acompañado de un amigo. Corrían los años ochenta, la burocracia mandaba y aquel camarero les dijo que no podían entrar porque el club era sólo para parejas. Entonces José Antonio le dijo al camarero: "elija usted cuál de los dos es el maricón". Los gerentes estatales del Gato Tuerto quieren recuperar ahora el espíritu bohemio del local, algo que no será dificil dada la escasa oferta de la noche habanera. El lunes, para empezar, el director de cine Pastor Vega, los actores Luis Alberto García y Vladimir Cruz, así como el cantante Noel Nicola y el rockero Carlos Varela se dieron una vuelta por el Gato. Unos iban a probar suerte, otros a recordar.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de octubre de 1998