Los grupos parlamentarios piden a la Junta una partida en los Presupuestos para desbloquear el metro de Sevilla

Las cuatro fuerzas políticas de la Cámara autonómica, tras un debate estéril y ruidoso que parecía condenado a enterrar el proyecto del metro de Sevilla bajo un nuevo desencuentro, aprobaron ayer una proposición no de ley, que podrá reactivar la ejecución de la red ferroviaria metropolitana. El texto, pactado por todos los grupos, tiene, además, un efecto inmediato, al pedir a la Junta de Andalucía que incluya en sus próximos Presupuestos una partida para contratar el proyecto de construcción del metro sevillano. La proposición no de ley aprobada incorpora, a instancias sobre todo de PSOE y PA, la solicitud de respaldo financiero a las Administraciones estatal, autonómica y local, aunque no se formalizará mientras no se redacte un proyecto, consensuado entre la Consejería de Obras Públicas y el Ayuntamiento de Sevilla en "sus extremos básicos", como itinerarios, trazados subterráneos y exteriores, estaciones y apeaderos, entre otros. Como paso previo para fijar las aportaciones financieras, la iniciativa parlamentaria plantea la constitución de la empresa pública Metro de Sevilla, que se encargue de "plantear las propuestas de financiación" y "la gestión de este sistema de transporte", al margen de la creación de órganos para coordinar el plan intermodal de transporte del área metropolitana de Sevilla, un aspecto muy reivindicado por IU. El texto pactado tuvo, sin embargo, prolegómenos parlamentarios poco proclives al entendimiento. El PP, autor de la proposición no de ley que suscitó el debate, rechazó sendas enmiendas de IU y PA, que comprometían financieramente al Gobierno estatal. El portavoz andalucista, Ildefonso Dell"Olmo, llegó a anunciar la presentación de una moción en el Ayuntamiento de Sevilla para forzar a sus socios de gobierno (PP) a "pronunciarse" respecto a la implicación de la Administración central. El debate parlamentario suscitó ayer notable interés entre los aspirantes a la alcaldía de Sevilla. El andalucista Alejandro Rojas-Marcos y el socialista Alfredo Sánchez Monteseirín se desplazaron hasta el Parlamento para asistir a las discusiones.


























































