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Reportaje:

Patrulleros eléctricos

La policía de barrio que ayer estrenó Barajas recorre el aeropuerto montada en cochecitos

El aeropuerto de Barajas cuenta desde ayer con policía de barrio motorizada. Gracias a una iniciativa de AENA, el cuerpo nacional de seguridad del aeropuerto madrileño dispone de cinco coches eléctricos (que patrullarán por las terminales) y una furgoneta que realizará controles de pasaportes a pie de avión. Los cinco vehículos eléctricos, conocidos como "los cochecitos", ayudarán a los 12 agentes destinados a este servicio a recorrer todos los rincones del mayor aeropuerto de España. Los autos, que alcanzan una velocidad de 18 kilómetros por hora y disponen de una autonomía de 10 horas, sorprendieron a propios y extraños en su primer día de actividad. Pasajeros y personal del aeropuerto no salían de su asombro ante la novedad. "Esto empieza a parecerse a Europa", comentaba sonriente Pedro, trabajador del aeropuerto. "Creía que estos adelantos sólo los tenían los extranjeros, pero veo que nos vamos poniendo al día", señaló.La nueva dotación tiene como objetivo reducir la delincuencia en el aeropuerto mediante una mayor y más evidente presencia policial.

Juan, policía de 30 años, es uno de los agentes encargados de patrullar Barajas. Ayer, saludaba orgulloso desde su flamante cochecito a todo aquel que se cruzaba. "Creo que ésta es una novedad muy positiva", aseguró. "Vamos a llegar a los sitios donde se nos necesite mucho más rápido que antes. Además de informar a los viajeros, podemos ayudar a personas de la tercera edad que se extravíen a llegar a sus destinos, aunque ésta no sea nuestra verdadera función", matizó.

Pese al entusiasmo mostrado por los agentes, la iniciativa de AENA, pionera en nuestro país, fue recibida con escepticismo por algunos pasajeros y trabajadores. Pili, empleada de la limpieza en el aeropuerto, no acababa de ver su utilidad: "Más valdría que nos pusieran a nosotras cacharros de çestos para limpiar el aeropuerto. Serán muy chulos y muy modernos, pero seguro que la policía no les saca tanto partido como les podríamos sacar nosotras".

El mayor problema al que se enfrentan los cochecitos es el espacio para circular. "Los pasillos de las terminales de Barajas se caracterizan por su estrechez", comentaba Pedro, al volante de uno de los autos. "Es probable que los días en que haya demasidos pasajeros en el aeropuerto no podamos usarlos", reconoció.

En los próximos días, las cinco unidades se repartirán entre las distintas terminales. Ayer, por ser el primer día, tan sólo patrullaban por la zona de tránsito y de salidas internacionales. El objetivo de AENA y de la policía es que, en un futuro próximo, aeropuertos como el de Palma, Barcelona o Alicante, se sumen a la motorizada iniciativa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de octubre de 1998