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El Doce de Octubre atendió en sus 25 años a 1,3 millones de pacientes

El hospital Doce de Octubre celebra sus bodas de plata con un historial abultado: 800.000 pacientes atendidos en régimen ambulatorio y otro medio millón más que pasaron por las salas de urgencias. El balance lo trazó ayer el ministro de Sanidad, José Manuel Romay Beccaría, en el acto de celebración del 25 aniversario; a partir de ahora, deberá solventar el envejecimiento y saturación de las instalaciones.

Romay Beccaría admitió que la "admiración general" que genera el Doce de Octubre contrasta con sus carencias, que su gabinete intenta ahora resolver. Por un lado, las instalaciones se han quedado obsoletas, por lo que el año que viene el Insalud afrontará la construcción de un nuevo edificio para las consultas externas. Por otro, la saturación del Doce de Octubre se ha convertido en un mal endémico. Romay dijo confiar en que la apertura del hospital de Alcorcón y la construcción de otro centro sanitario en Fuenlabrada contribuirá a aliviar la saturación.Mientras tanto, la dirección provincial del Insalud ha planeado el traslado, al Clínico San Carlos, de 150.000 madrileños que ahora tienen en el Doce de Octubre su hospital de referencia. Esta medida ha merecido el rechazo generalizado entre buena parte del personal sanitario y por parte del grupo parlamentario de IU. Las críticas se refieren, sobre todo, a la falta de negociación previa con los colectivos implicados a la hora de diseñar una operación de tanta relevancia social.

Algunos de los sindicatos representados en el centro aprovecharon la visita de Romay Beccaría para quejarse del traslado propuesto. Miembros de CC OO le entregaron una carta en la que muestran la "preocupación por la seguridad de la privacidad de los historiales de los pacientes", informa Europa Press. En la misma se pide que los datos de "los ciudadanos que han pasado por el centro" no acaben "en manos de profesionales sanitarios".

Los representantes de la Unión Sindical Obrera (USO) pidieron "menos festejos, más incentivos", como "un sueldo digno, más plantilla, promoción interna sin favorecer a los amiguetes y salud laboral".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de octubre de 1998

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