Entrevista:

"A los niños les da ternura mi personaje"

Arturo Fernández inicia hoy (21.30) su tercera temporada en Antena 3 como el caradura simpático protagonista de La casa de los líos. Lleva cuatro décadas entregado al teatro y a la comedia de tresillo en el cine. Y ahora, a sus 70 años, disfruta del éxito televisivo con una serie avalada por una audiencia media de cinco millones de espectadores.P. ¿Qué va a pasar hoy, además de casarse con Toñi, la criada (Florinda Chico)?

R. Es una sorpresa. Lo que sí puedo decir es que el vestido de Toñi va a dar mucho juego. Pueden ocurrir muchas cosas.

P. ¿Esta nueva etapa de La casa de los líos va a seguir la trayectoria anterior?

R. Sí, cada capítulo apunta a la familia, al amor. Los personajes también serán los mismos, y siempre rodeados de líos.

P. ¿Vuelve cómodo a la serie?

R. En la vida ya es una gran suerte tener una familia, y yo tengo dos. Voy con ganas a trabajar, y eso que es muy duro.

P. ¿Se llevan bien los actores?

R. Parte del éxito de la serie es que se nos nota que nos tenemos mucho cariño, y eso suele ser muy raro en la profesión. Me siento muy mimado entre seis mujeres.

P. ¿Qué aspectos de Arturo Valdés coinciden con usted?

R. Arturo Valdés me lleva muchas ventajas, yo no soy tan encantador, divertido, dinámico... que siempre hace feliz a los demás. En lo único que coincidimos es en el nombre, en que somos asturianos y en el amor por la familia.

P. ¿Cómo explica el éxito de su personaje entre los niños?

R. Es un gran misterio. Puede ser porque Valdés es un tipo de personaje que no conocen porque ya no existe. En mi época había uno en cada barrio. Les debe de dar ternura alguien al que le salen mal las cosas, que no aspira a dar un pelotazo millonario, a lo sumo sus negocios se reducen a 100.000 pesetas. Y sus amigos son el pirao del Andrés y el Santi, que tampoco tienen un duro. Puede que también les dé risa mi tono al hablar.

P. ¿Esperaba alcanzar tanto éxito haciendo series televisivas?

R. No, el éxito se da esporádicamente. Todo aquello que uno haga y agrade al resto te sorprende, y siempre se está buscando agradar. Cuando enganchas una serie que está un poco escrita para tu personaje es una compensación a muchos años de carrera.

P. ¿Cómo ha conseguido mantenerse 40 años interpretando el papel de galán maduro?

R. Siempre he seguido una línea de interpretación que me ha marcado el público. Antes de llegar a ese personaje divertido y desenfadado como el de La casa de los líos he fracasado con otros.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS