Calvario municipal
Leo el domingo 6 de septiembre un magnífico artículo de Javier Marías sobre la gestión del alcalde Manzano en Madrid. El modelo se ha extendido como una mancha de aceite y aquí en Valladolid, a menor escala, padecemos el mismo calvario. Obras continuas e interminables, túneles que para su ejecución destruyen jardines cincuentenarios; chirimbolos, paneles, tiestos, macetas y macetones que contienen zarzales en vez de árboles; aparcamientos subterráneos para que los coches entren hasta las entrañas de la ciudad; aparcamientos de superficie que alicatan y asfaltan la ribera del río; enrejados, cadenas y puertas que cierran parques. Nada para convivir, relajarse, disfrutar, pensar, mirar, hablar, leer.Hemos llegado a un nivel en el que se ha perdido el sentido crítico, estético y humano de la ciudad. Incluso no se oye ninguna voz de los entendidos (sociólogos, urbanistas o arquitectos) que salga al paso de tamaños desatinos. ¿Hasta cuándo?- . .


























































