Detenido un empresario en Barcelona por intentar asesinar a su ex socio

Miquel Degà es el propietario de Max Music, la primera discográfica independiente española, que fundó con Ricardo Campoy. Los dos socios se pelearon e iniciaron una feroz guerra legal y comercial. Campoy desde Vale Music, sociedad que creó para competir con su antigua empresa. El martes Degà fue detenido por la policía acusado de ser el autor de una truculenta historia: se trajo de México a cuatro sicarios con el encargo especial de que eliminaran a Campoy, al padre y a la hermana de éste y a dos directivos de Vale Music.

El jueves día 3, a las 20 horas de la noche, los matones mexicanos entraron en un aparcamiento de la calle Numancia de Barcelona en el que Campoy aparcaba su imponente Mercedes descapotable gris metalizado. Eran los datos que supuestamente les dio Degà para secuestar a Campoy. Pero por allí pasaba en aquel momento Josep María Castells, un treintañero pinchadiscos barcelonés cuyo pecado fue tener un coche del mismo modelo y color que el del ex socio de Degà.Los cuatro sicarios se lanzaron contra Castells, le golpearon con saña para ablandarle, le metieron en una furgoneta isotérmica, que impide, entre otras cosas, que los ruidos de su interior salgan fuera, y le llevaron a Berga ciudad prepirenacia situada a unso 120 kilómetros de Barcelona,. Allí alguien, posiblemente Degà, avisó a los secuestradores de que se habían equivocado de persona y mandó que soltaran a su detenido. Lo hicieron, no sin antes apropiarse de su cartera y su reloj Rolex para simular que el móvil de la acción era el robo.

Manuel Díaz, comisario de la Brigada de Policía Judicial de Barcelona, explicó ayer que un empleado de Degà que tiene nacionalidad hispano-mexicana contrató a tres matones en México por 5.000 dólares (unas 750.000 pesetas) cada uno.

Campoy fue alertado de las intenciones de Degà por Castells y por un empresario mexicano, socio suyo, que le avisó de que cuatro personas habían ido a Barcelona para asesinarle.

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