Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Agresiones

Lamento tener que dirigirme a usted en tan desagradables circunstancias. La nota publicada en su periódico con fecha 20 de agosto, bajo el título Detenido el hombre que apuñaló a un mendigo por pedirle limosna, no es más que una narración tergiversada de los hechos en que nos vimos envueltos sin buscarlo y que afectan gravemente la moral e imagen de mi hermano y mía. Hemos pasado de víctimas a victimarios. La agresión física y verbal a la que fuimos sometidos por el señor Mohamed (?), persona no grata que deambula por nuestras calles mendigando por medio del terror, no figura en su nota periodística.Fuimos atacados por no poder dar una limosna. No fue la primera vez que nos vimos sometidos a la agresión de este mendigo "invidente parcial", cuyo bastón es un palo con un puñal en el extremo, que no duda en utilizar, y cuyas manos fueron muy hábiles a la hora de arrojarnos piedras. Pregunto: ¿tendría tal vez mi hermano que haberse quedado impasible esperando que nos matara? Él reaccionó en defensa propia. Ninguno de los agredidos (que son varios en nuestro barrio) denunció a este hombre. ¿Por qué? Por simple temor a un ataque mayor, temor que se mantendrá mientras continúe sin paradero fijo.

Somos personas honestas que vivimos sin molestar a nuestros semejantes. Hemos nacido en el sitio donde aún hoy estamos. Todos nos conocen y pueden dar crédito de nuestro estilo de vida. No tenemos motivo alguno para ocultarnos ni "desaparecer", como así lo ha hecho el señor Mohamed. Tenemos vecinos de otras nacionalidades con quienes mantenemos una perfecta relación y mi hermano está muy lejos de ser "agresivo hacia los extranjeros". Mi hermano cuenta con atención psiquiátrica por problemas depresivos, no por agresividad. Pero resulta que hoy es él quien está en la cárcel, mientras un individuo totalmente inadaptado, fuente de peligro para el barrio entero, sigue sembrando el miedo por donde vaya. Sólo reclamo justicia.-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de septiembre de 1998