La escisión más sanguinaria del IRA abandona la lucha armada en el Ulster
El Ejército Irlandés de Liberación Nacional (INLA, marxista), la más antigua y sanguinaria de las escisiones sufridas por el IRA, anunció ayer que abandona definitivamente las armas, con lo que dio un espaldarazo al proceso de paz en Irlanda del Norte, al que había jurado combatir hasta la muerte. Además, en su comunicado leído ayer en Belfast declara que la lucha armada era un error. Al sumarse a la tregua -como ya hiciera el IRA Auténtico, asustado por el horror desencadenado con su atentado en Omagh, que segó la vida de 28 personas, entre ellas dos españoles-, sólo queda una facción republicana en armas, la minúscula IRA Continuidad, prácticamente inactiva en los últimos meses y sin recursos. El abandono de las armas por el INLA, que ha sido acogido como un gran paso para la paz por las fuerzas políticas, coincidió con el multitudinario homenaje rendido ayer en Omagh a las víctimas del último atentado, al que asistieron unas 50.000 personas.


























































