Detenido en París un ex espía británico que amenazaba con revelar secretos por Internet

El Gobierno británico inició anoche los trámites para lograr la extradición -y así intentar asegurarse el silencio- de un exagente del MI5 (contraespionaje) capturado en París cuando se disponía a revelar por Internet un supuesto plan para asesinar al líder libio Muammar el Gaddafi y otros grandes secretos. En 40 días, el antiguo espía David Shayler, de 31 años, podría retornar esposado a la capital británica, ser enjuiciado y sentenciado a prisión. Pero esa es una perspectiva que su abogado, John Wadham, describió ayer como improbable.

La puesta a disposición de los tribunales británicos del exagente está todavía por verse. Shayler, que desertó del MI5 y huyó a Francia hace un año tras denunciar en el Mail on Sunday peligrosas irregularidades y rampante ineficiencia dentro del servicio de espionaje interior del Reino Unido, está ahora en manos de la justicia francesa. Y en París se detecta una clara inclinación a complacer los deseos del Gobierno de Tony Blair.El más reciente episodio de la rocambolesca historia del espionaje británico comenzó la noche del sábado en la recepción del hotel Tulipán Dorado, en el distrito parisiense de Saint Germain. Shayler, que había abandonado su encodite francés para contactar con representantes de la BBC, tenía en mente conceder una extensa entrevista en el popular programa televisivo matinal de David Frost.

Según versiones periodísticas londinenses, Shayler fue detenido por cinco agentes franceses vestidos "con trajes baratos y arrugados" a las 20.10 del sábado. Una operación anterior había culminado con la detención de Richard Tomlinson, otro ex agente del MI6 (espionaje exterior) que está a punto de publicar un libro acerca de, al menos, un supuesto plan de asesinato. Tomlinson fue puesto en libertad ayer por el juez encargado del caso, ya que los elementos descubiertos durantes su detención por el servicio de contraespionaje francés no eran suficientes para inculparle.

En un documento titulado Mitos, los servicios secretos británicos aseguraron la semana pasada que, contrariamente a la creencia popular inmortalizada por Ian Flemming, el creador de James Bond, ningún agente del Reino Unido dispone de aquella famosa "licencia para matar".

Shayler, que fue detenido a petición de Scotland Yard, trabajaba en el departamento libio del MI5. Citando a fuentes gubernamentales, The Sunday Times dijo ayer que el Gobierno niega "la parte principal" del supuesto plan para asesinar a Gaddafi con una bomba. Bajo la ley de secretos, el mismo semanario tiene desde hace décadas prohibido revelar detalles de un plan británico para asesinar al líder egipcio Gamal Abdel Nasser en la década de los cincuenta. Pero la vieja ley no se aplica a la difusión de información en Internet.

Ésa era supuestamente la vía que Shayler tenía en mente para revelar los secretos del contraespionaje británico. Shayler llamó al The Sunday Times a las 18.30 de la tarde del sábado para avisar de que "algo raro" sucedía. Horas antes había posado para una fotografía con su novia, Annie Machon, frente a la torre Eiffel.

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El Mail on Sunday recordó ayer a sus lectores que, hace dos semanas, Shayler había expresado su intención de revelar una serie de secretos del MI5 en Internet. Una de sus más explosivas revelaciones se refería a la supuesta vigilancia del MI5 sobre varias personalidades políticas, entre ellas el propio ministro del Interior, Jack Straw, técnicamente el jefe supremo de los servicios de espionaje. Shayler también ha dicho que el MI5 recibió información anticipada sobre el atentado contra la Embajada israelí en Londres que causó 13 heridos en 1994, pero no hizo nada. Según Shayler, el MI5 espiaba a Peter Mandelson, el brazo derecho del primer ministro.

Antes de partir hacia Francia, su abogado defensor declaró: "El público tiene derecho a saber lo que está ocurriendo. Por ese principio, Shayler está ahora en una celda en París". Wadham agregó: "Shayler va a luchar contra la solicitud de extradición porque su único delito ha sido revelar abusos y fallos dentro del MI5. Jamás hubo intención de dañar la seguridad nacional".

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