Disputas en la familia
Para María Vladivirovna, la casa imperial rusa sólo tiene cinco miembros: ella misma, su madre, su hijo y las princesas Catalina y Vera. La pretensión al trono de Gueorgui está lejos de ser reconocida unánimemente y presenta una irregularidad: que la sucesión se haría por vía materna, y no paterna como indica la tradición. El abuelo de Gueorgui intentó superar ese obstáculo nombrando a su hija Tutora del Trono Ruso. Más de otros 50 Románov, procedentes de EEUU, Australia y diversos países europeos, estarán presentes en San Petersburgo. Casi todos ellos pertenecen a la Asociación de la Familia Románov, que encabeza Nicolás Románovich Románov, de 76 años. Este tataranieto de Nicolás I (bisabuelo de Nicolás II) y primo lejano del último zar es, para muchos miembros de la familia, que se desperdigaron por medio mundo tras el triunfo de la revolución bolchevique, el auténtico jefe de la casa imperial rusa. Curiosamente, Nicolás, que ha participado activamente en la organización de los actos de hoy y mañana, no aspira al trono y se confiesa un republicano que piensa que lo último que necesita Rusia es una restauración monárquica.


























































