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El revés electoral del PLD deja al primer ministro de Japón al borde del cese

El pésimo resultado del Partido Liberal Democrático (PLD) en las elecciones parciales a la Cámara alta de ayer ha dejado al primer ministro japonés, Ryutaro Hashimoto, con pocas opciones. Fuentes de su partido aseguraron ayer que presentará su dimisión si los resultados finales confirman los resultados. Las proyecciones de los sondeos son devastadoras. El PLD puede perder 10 escaños. Los analistas lo interpretan como un fracaso personal de Hashimoto.

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La renovación de la mitad de la Cámara alta (compuesta por 252 escaños) se había convertido en un referendo sobre la contestada política económica del primer ministro japonés. Los votantes, más del 51% del censo -seis puntos por encima de los anteriores comicios a esta Cámara-, han dictado sentencia. El PLD puede conseguir cerca de 50 escaños, 10 menos de los que tenía. Esa cifra, la de los 61 senadores, se había transformado en el baremo para medir el castigo de los electores.El secretario general del PLD, Koichi Kato, desolado por los datos que le llegaban, admitió anoche el descalabro. "Va a ser imposible que alcancemos los 61 escaños", dijo a los periodistas. Hashimoto convocó anoche una reunión de urgencia de su Gabinete y suspendió todas sus comparecencias ante los medios de comunicación. Hashimoto admitió su responsabilidad personal. Fuentes del PLD reconocieron más tarde que la dimisión del primer ministro era inevitable. Ésta se podría formalizar en las próximas horas. Dependerá de que los resultados oficiales confirmen las encuestas a pie de urna.

La menos desfavorable para Hashimoto, la de la cadena pública de televisión NHK, adjudica al PLD entre 44 y 59 escaños. Las cadenas privadas reducen la horquilla. Serán entre 40 y 51 escaños en el mejor de los casos.

Hashimoto, de 60 años, lleva en el cargo desde enero de 1996. Bajo su mandato, Japón -la segunda economía del mundo- ha entrado en recesión, arrastrando al resto de Asia. Este tipo de elecciones parciales están, por lo general, dominadas por los asuntos domésticos.

Los beneficiados del descalabro del PLD son el Partido Democrático (PD) -formado hace tres meses-, que mejora en seis escaños hasta alcanzar los 27, y el Partido Comunista, que duplica el número de senadores hasta los 18. Nato Kan, líder del PD, arremetió contra la política económica de Hashimoto, que tildó de "irresponsable". "Con él no hay recuperación posible", dijo.

La división de los partidos de la oposición japonesa hace imposible el control efectivo de la Cámara alta. El PLD carece en ella de la mayoría absoluta desde 1989. Antes de estos comicios parciales se hallaba a sólo seis escaños de esa mayoría. En la Cámara baja, el PLD tiene 13 escaños por encima de la mayoría absoluta. A pesar de que la aritmética política no cambia con esta grave derrota del PLD, para Hashimoto es una desautorización personal. "Tomaremos en cuenta nuestra responsabilidad", aseguró en Tokio el primer ministro. Pero "esperaremos a tener los resultados oficiales".

La Cámara alta puede retrasar las leyes aprobadas con la Cámara baja, convirtiéndose en un tapón para promulgar leyes.

La agencia japonesa Kyodo aseguró anoche que la decisión inicial de Hashimoto es la de dimitir, tal vez hoy mismo. En la campaña electoral, el aún primer ministro se mostró convencido de obtener un buen resultado. "He hecho todo lo que he podido", aseguró a sus votantes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de julio de 1998

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