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Redondo avisa al PNV que votar con HB supone romper el Gobierno vasco

El secretario general del PSE, Nicolás Redondo, dijo ayer que "es imposible" seguir gobernando en Euskadi con el PNV si el próximo lunes éstos suman sus votos a los de HB para evitar que los diputados vascos tengan que jurar la Constitución. "Se cerrará una puerta", declaró Redondo, "y eso servirá también para después del 25 de octubre". "Vamos a defender el Estatuto y la Constitución por encima de cualquier conveniencia política", advirtió. El presidente del PNV, Xabier Arzalluz, le respondió que una ruptura en el Gobierno vasco tendrá consecuencias en ayuntamientos y diputaciones.Con el PSOE en la oposición y unas buenas perspectivas electorales labradas en sucesivas encuestas, los socialistas vascos están lanzados en una apuesta definitiva: "Si el PNV vota en contra de la Constitución habrá roto el pacto de Gobierno", subrayó ayer Redondo. "Seguimos dispuestos a consensos y acuerdos, pero no a claudicar ni a modificar nuestras posiciones si ellos son inflexibles. No vamos a estar callados si el rodillo nacionalista nos pasa por encima", declaró ayer. La Permanente decidirá qué hacer el próximo martes por la tarde, una vez analizada la votación de la reforma del reglamento de la Cámara que se producirá el lunes.

De momento, Redondo pidió a los parlamentarios del PSE que hagan un último intento por entablar relaciones con el PNV para propiciar una solución. "Nosotros podemos hablar con ellos, pero es el PNV el que tiene que buscar la salida a este callejón". El secretario general del PSE descartó tintes electoralistas en la posible ruptura: "Nosotros no hemos buscado esto, han sido ellos los que están pactando con HB y el debate sobre el reglamento de la Cámara llega ahora al Parlamento, sin que nosotros hayamos decidido la fecha".

La indiferencia fue la tónica dominante en las reacciones del PNV. A la que el lunes ofreció la Presidencia del Gobierno, al asegurar que "si quieren irse que se vayan", ayer se sumó la del presidente del PNV, Xabier Arzalluz. "Que sepan", declaró ayer, "que si se marchan del Gobierno lo único que harán será aliviar a sus otros socios y crear un penoso antecedente para el próximo Ejecutivo". Arzalluz les retó a romper el pacto porque si "al final no hacen lo que dicen se les caerá la cara de vergüenza".

Frente a la opinión de Redondo de que la ruptura en el Gobierno no afectaría a diputaciones y ayuntamientos, el líder del PNV advirtió: "Cuando estamos dentro de un pacto global, decir que no afectará a las demás instituciones es puro voluntarismo. Ellos pueden hacer lo que quieran, pero cualquier órdago que lancen los socialistas el PNV lo tomará de la mano".

El próximo lunes, la Cámara debatirá la reforma de un reglamento que lleva vigente 15 años. El principal punto de fricción entre nacionalistas y socialistas es una enmienda que sacaron adelante los partidos no nacionalistas para que los parlamentarios tengan que jurar la Constitución al tomar posesión de su escaño.

Si el lunes HB vota junto al PNV y EA, la enmienda del PSE no saldrá adelante, pero posiblemente la reforma del reglamento tampoco. El PSE se opondrá a la reforma global y el texto quedará en agua de borrajas tras 10 años de trabajos en ponencia y en comisión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de junio de 1998