Por qué suspenden las mujeres

El número de aspirantes a soldado y marinero profesional ha caído en las últimas convocatorias desde las 5,4 solicitudes por plaza hasta las 2,7 que se presentaron en marzo pasado. Dado que algunos aspirantes no acuden a las pruebas y otros renuncian durante el periodo de instrucción, la capacidad de los ejércitos para elegir entre los candidatos está a niveles mínimos, con la excepción de la Fuerza Aérea. Las mayores dificultades se dan para cubrir los destinos en Infantería de Marina y en Ceuta y Melilla, mientras que puestos muy especializados se los disputan hasta un centenar de peticionarios.La decisión de acelerar la profesionalización de las dos guarniciones norteafricanas, para evitar el envío de reclutas forzosos, ha multiplicado la oferta de plazas en ambas ciudades -más de 900 en la convocatoria que se publica hoy-, lo que supone una complicación añadida para el proceso y explica la persistencia de vacantes.

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Un factor que se repite es que el porcentaje de mujeres resulta casi el doble entre los aspirantes que entre los admitidos. Defensa lo atribuye a que muchas quedan eliminadas en las pruebas físicas, iguales para unas y otros, y se propone rebajar su nivel de exigencia con ellas, partiendo de la base de que en las competiciones deportivas se admiten diferencias por sexo. La presencia de la mujer es todavía marginal en las Fuerzas Armadas, con sólo un 2,3% del total de profesionales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de junio de 1998.

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