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Cuatro detenidos por el robo de 558 relojes de oro en el aeropuerto

La Policía Judicial ha detenido a cuatro personas por su presunta relación con el robo en el aeropuerto de Barajas de 558 relojes de oro de la marca Maurice Lacroix. Uno de los detenidos, Gregorio N.C., de 40 años, alias Carlos, trabajaba, según la policía, de supervisor en una empresa de comidas del aeropuerto.

La sustracción fue denunciada el pasado 22 de diciembre. Los relojes habían sido robados en la terminal de carga de Barajas. Los especialistas fiscales de la Guardia Civil cifraron el valor de la mercancía en nueve millones de pesetas. La denuncia llegó al Grupo X de la Brigada Provincial de Policía Judicial.

La primera pista llegó en mayo. Una mujer había acudido a una relojería especializada para comprobar la autenticidad de un Maurice Lacroix que, según contó, le había ofrecido una compañera a un precio irrisorio. Los expertos advirtieron que la numeración del reloj correspondía con uno de los robados en Barajas. Dieron parte a la policía.

Los agentes, siempre según su relato, se entrevistaron con la mujer que había acudido a la relojería. De ahí pasaron a la persona que le había intentado vender el reloj. Ésta declaró que dos conocidos suyos se lo habían ofrecido en un bar. La policía tiró un poco más del hilo y llegó hasta Ángel N.F, de 34 años, y Juan José C.P., de 44. En un paso posterior dieron con el supuesto autor del robo, a quien presumiblemente ayudó su esposa.

Registros

A finales de mayo se procedió a detener a estos cuatro sospechosos. Gregorio fue arrestado en el mismo aeropuerto. Se negó a declarar sobre el delito que se le imputaba. En su poder, la policía halló una lista de precios de relojes que él dijo llevar por pura curiosidad.Los registros en los domicilios permitieron recuperar 10 Maurice Lacroix, dos Viceroy, un Longines, así como joyas y correas de relojes. La policía sostiene que Gregorio, una vez sustraída la mercancía, entregó a Ángel los relojes y que éste se la dio a Juan José para su venta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de junio de 1998