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Michel Domínguez declara que Cascos le prometió el indulto y que Aznar lo sabía

Asegura que su declaración ante Garzón fue preparada y que fue presionado por el juez

El ex policía Michel Domínguez aseguró ayer en la sesión inaugural del juicio por el secuestro de Segundo Marey, primera acción reivindicada por los GAL, que le consta que el ahora vicepresidente del Gobierno, Francisco Álvarez Cascos, prometió en diciembre de 1994 el indulto para él y para su compañero José Amedo si cambiaban su declaración e implicaban a los responsables del Gobierno socialista. Domínguez añadió que en una conversación con el director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, éste le afirmó que el entonces jefe de la oposición, José María Aznar, estaba al corriente de la operación y la apoyaba «completamente». Por su parte, Amedo implicó a la cúpula de Interior del primer Gobierno socialista de organizar ese secuestro.

Con el ex ministro del Interior José Barrionuevo y el ex secretario de Estado Rafael Vera sentados en la primera fila del banquillo de los acusados, que reúne a una docena de procesados, ayer dio comienzo en el Tribunal Supremo el primer juicio para determinar si responsables políticos de la lucha antiterrorista en la etapa socialista están implicados en la guerra sucia contra ETA. Domínguez denunció durante su declaración presiones del juez Baltasar Garzón y aseguró que le constaba la existencia de la reunión entre Álvarez Cascos, Pedro J. Ramírez y su abogado, Jorge Manrique, en la que Cascos prometió el indulto cuando llegara el PP al Gobierno si cambiaban su declaración para implicar a responsables socialistas. Según el testimonio, su declaración ante el juez Garzón fue pactada tras recibir fuertes presiones del juez. Antes declaró el ex policía José Amedo, quien reiteró sus declaraciones de 1994 en el sentido de que la cúpula de Interior participó en el diseño del secuestro de Marey. Amedo reconoció que sólo sabía de la implicación de Barrionuevo por testimonios de terceros. El secuestro, insistió, fue «una decisión política». Según dijo ante el tribunal, en 1987 Barrionuevo le transmitió su apoyo y el de Felipe González.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de mayo de 1998

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