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Vallecas acoge a Lucio Muñoz

La obra póstuma del pintor, un mural de 138 metros cuadrados, se instala en la nueva Asamblea.

El legado del pintor Lucio Muñoz a Madrid, su ciudad natal, mide 138 metros cuadrados, es de madera y llegó el viernes a Vallecas para presidir el foro político por excelencia de la Comunidad: el hemiciclo de la nueva sede del Parlamento regional, que se construye en el distrito de Vallecas y se inaugurará en septiembre.Muñoz, de 68 años, falleció el domingo a mediodía en su casa-estudio. Un cáncer de pulmón "le fue durmiendo poco a poco", según comentó Diego, uno de sus cuatro hijos. Ayer fue enterrado en el cementerio civil. Madrid ha perdido a un artista, pero conservará su última obra, un valioso pedazo de su alma, en el principal órgano de representación política de la región.

La ciudad inacabada es el título que se le ha dado al mural de Muñoz. "Aunque en realidad nunca le dio título", señala el pintor Alfonso Sicilia Sobrino, uno de los cinco componentes del equipo artístico de Muñoz, que lleva años trabajando mano a mano con él. Sicilia declaró ayer, aún muy apenado tras asistir al funeral del artista, que este mural era clave en la vida del pintor. "Muñoz siempre ha progresado en su obra, vivía en una evolución constante, siempre a mejor. Y esta última obra sintetiza sus últimos años como artista", explica Sicilia.

Muñoz empleó la madera como soporte de algunas de sus obras más colosales, como los murales de la basílica de Arantzazu (Guipúzcoa), de 620 metros cuadrados, y el que cuelga en el hotel San Marcos, de León.

Finalizó La ciudad inacabada, una obra que le encargó la Asamblea de Madrid para decorar la nueva sede, hace apenas un mes. Las medidas del mural son 11,5 metros de ancho por 12 de alto. El Parlamento regional pagó 45 millones por él. En la nueva sede, componentes del equipo del pintor encajaban ayer las primeras piezas de la última obra de Muñoz.

"La idea de Muñoz en esta obra era la de recordar a los políticos, permanentemente, que su poder emana del pueblo y que, por tanto, trabajan, o al menos así deberían hacerlo, para la gente", aclaró ayer Sicilia. El montaje de La ciudad ina-cabada es parecido al de un rompecabezas. "El mural se ensambla pieza a pieza y la madera está organizada de tal manera que muestre las formas de una urbe amurallada que destila resonancias musicales y poéticas", explicó Sicilia. Esta obra "nunca ha sido montada del todo, puesto que en el estudio de Muñoz no había suficiente espacio", añadió.

El mural está elaborado en maderas de cedro, roble y fresno, los dos últimos árboles típicos de la región. "Aunque en menor medida, también recicló madera de otro tipo que tenía en el estudio", señaló Sicilia. El mural tiene algo de pintura y también ha sido tallado en algunos puntos. Sin embargo, lo más destacable es que el propio dibujo de la madera traza el dibujo de la ciudad.

El legado artístico de Lucio Muñoz colgará completo en escasos días de la pared frontal del hemiciclo de la Asamblea regional, que aún no ha sido amueblado con los escaños que ocuparán los 103 diputados madrileños. Los parlamentarios tendrán en la obra póstuma de Muñoz un recordatorio, bien visible, del mensaje de un demócrata convencido y de lo más creativo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de mayo de 1998