La legislación ambiental española es muy «suave» con el incumplidor
Una investigación sobre el comportamiento medioambiental de las empresas españolas, en la que han participado 110 sociedades que operan en España, concluye que la legislación medioambiental es «excesivamente suave con el incumplidor, poco favorable con el cumplidor y, sobre todo, carente de un control práctico efectivo». El estudio ha sido aceptado para su publicación por la Academy of Management Journal, una de las revistas de investigación sobre los diferentes aspectos de la administración de empresas más influyentes. El trabajo, dirigido por Juan Alberto Aragón, que es profesor de la Universidad de Granada, circunscribe la actividad medioambiental de las empresas españolas a dos grandes grupos. Al primero pertenecen las que aplican controles al final de la cadena de producción y al segundo las que ponen en marcha medidas preventivas.El trabajo de Aragón resalta que permitir la generación de humos o vertidos contaminantes con la esperanza de aplicarles un tratamiento posterior -como ha ocurrido ahora en la balsa de la mina de Aznalcóllar- es una actitud peligrosa e ineficaz. A su juicio, hay que ir más bien a acabar con la generación de residuos peligrosos.


























































