DIOSES DORMIDOS
Los dioses no fueron complacientes. Julián Fernández, alcalde de Nava, una de las capitales asturianas de la sidra, con el fin de preservar de la lluvia al Mercáu Astur que se celebraba en la localidad, invocó a los dioses celtas, un poco más lejanos en el tiempo que los productos elaborados al estilo del medievo que se exponían y vendían en la plaza. Aprovechando la época del año -primeros de mayo- en que los antepasados celtas celebraban la fiesta de Beltaine para festejar el final del largo invierno astur y el triunfo del sol sobre las brumas y la oscuridad, el edil naveto, cuenta La Nueva España, hizo votos para que no lloviese mientras transcurría la feria. Pero tan antiguas divinidades estaban dormidas y llovió asgalla la mayor parte del festejo. - F


























































