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El PNV convierte el "plan Ardanza" en uno de los ejes de su programa electoral. Ardanza asegura que la solución policial a la violencia es "legítima", pero duda de su éxito

El PNV utilizará el plan de paz del lehendakari, José Antonio Ardanza, como uno de los ejes en materia de pacificación de su programa electoral para las próximas autonómicas. El presidente del PNV, Xabier Arzalluz, dijo tras el fracaso de la Mesa de Ajuria Enea en que los partidos estudiaron el documento que su formación lo asumía como propio y que no renunciaba a utilizarlo para lo que fue diseñado. La validez del plan y la adhesión incondicional que mostró el candidato a lehendakari, Juan José Ibarretxe, en su proclamación oficial en Vitoria, ha movido al PNV a situarlo como uno de los ejes del próximo programa de Gobierno. El presidente del Ejecutivo vasco aprovechó ayer su visita a París para explicar el contenido de su plan de paz al ministro de Exteriores del país vecino, Hubert Vedrine, con quien mantuvo una reunión. Así lo señaló el lehendakari a un grupo de periodistas en el Instituto Francia-Euskadi, centro privado promovido por el Gobierno vasco en la capital francesa y que ayer fue presentado por Ardanza como plato fuerte de su segunda visita oficial. En su entrevista, le transmitió a su interlocutor su opinión favorable a una solución negociada a la violencia. A la pregunta de si Francia puede aportar algo en ese sentido, el lehendakari señaló tajante: "El papel de protagonista en la negociación tenemos que tenerlo nosotros mismos".El plan de paz de Ardanza no acabó en la fallida reunión del pasado 17 de marzo. El PNV no se resigna a que la oposición del PP eche por la borda un trabajo que considera serio y con futuro y está estudiando incluirlo como uno de sus ejes en el programa de Gobierno con el que, si ganan las elecciones, deberán formar el cuarto Ejecutivo de coalición. El documento, que en su día fue aplaudido por EA, y los propios socialistas reconocieron que podría servir, aunque con matizaciones, como base para trabajar en un nuevo esquema, será uno de los pilares de la próxima legislatura. Además el candidato a lehendakari del PNV, Juan José Ibarretxe, se mostró en su proclamación oficial como candidato del partido como un firme defensor del documento elaborado por la Presidencia, y adelantó que el Gobierno vasco también deberá hacer un esfuerzo por la pacificación. Documento consensuado Aunque el plan de Ardanza vuelva a pasar por la Mesa de Ajuria Enea tras las elecciones autonómicas de octubre, tendría mucha más fuerza si partiera como un documento consensuado por el equipo de gobierno. En la legislatura que está a punto de finalizar, PNV, EA y PSE no han podido llegar a un acuerdo de mínimos sobre pacificación, a pesar de que era una de las exigencias del pacto de legislatura. El PNV está convencido de que con el Partido Socialista de Euskadi, la Mesa de Ajuria Enea del pasado marzo no se hubiera quedado bloqueada. Arzalluz lo dijo al finalizar la reunión: "De haber sido por los socialistas se hubiera avanzado mucho más". Todavía hoy representativos miembros de ese partido creen que sería así. Además, el PNV está buscando nuevos consensos ampliando su campo de relaciones a Herri Batasuna. Tras el fracaso de la Mesa por la Paz, el PNV decidió iniciar una ronda de conversaciones con la nueva Mesa Nacional de HB. Aunque ambas formaciones se encuentran todavía en una primera fase de "recuperación de la confianza perdida", tanto el PNV como HB mantienen serias esperanzas de que los contactos fructifiquen en un proceso más serio. De momento fuentes de las dos formaciones subrayan que están estudiando la situación de los presos de ETA en las cárceles y analizando el proceso de paz de Irlanda. En una segunda fase, si todo se conduce de acuerdo al pacto de no agresión que han suscrito de forma tácita, las delegaciones de los dos partidos estarían en disposición de abordar la pacificación. El PNV pondría sobre la mesa el plan de paz de Ardanza y HB, la conocida Alternativa Democrática de ETA. Fuentes de ambas partes confirmaron ayer que "sería deseable que las conversaciones alcanzaran esta dimensión, pero de entrada no la tienen". La delegación de HB está formada por el abogado Íñigo Iruin, el portavoz Arnaldo Otegi, y Joseba Permach. En lo que va de año, las sedes del PNV no han sufrido más que un sabotaje por parte de la kale borroka. En 1997, fueron 36 los ataques y un año antes, 41 en total. El presidente del PNV, Xabier Arzalluz es un firme convencido de que se está generando un nuevo clima. "Algo se mueve en el MLNV", afirmó el domingo en Bilbao. El lehendakari, José Antonio Ardanza, explicó ayer a grandes rasgos su plan de paz para Euskadi al ministro francés de Exteriores, Hubert Vedrine, con quien mantuvo una entrevista en París. El presidente del Gobierno autónomo indicó que su plan de paz "está descansando, esperando tiempos mejores" y criticó el "rechazo frontal del PP" a su iniciativa y la "cobardía" socialista por secundar la negativa de los populares. Tras calificar de "opción legítima" la de quienes defienden la "solución policial" al problema del terrorismo etarra y de expresar su escepticismo sobre el éxito de esa opción, el lehendakari dio a entender que el PNV podría llevar adelante en solitario su plan de pacificación. Sobre la naturaleza del Instituto Francia-Euskadi, Ardanza rechazó que sea "una especie de embajada", y dijo: "No pretendemos tanto". A renglón seguido añadió que se trata de una más de las delegaciones, instituciones y fundaciones vascas en el mundo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de mayo de 1998

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