"CALMA, ESTO VA PARA LARGO".
Un funcionario de la UE pide calma a los fotógrafos y cámaras agolpados en el edificio Justus Lipsius, de Bruselas, que estaban a la espera de la salida de los líderes para hacerse la foto de familia. El desacuerdo sobre la presidencia del Banco Central Europeo convirtió el retraso en una angustia. La foto estaba prevista para las tres menos cuarto, pero los periodistas gráficos no pudieron disparar sus cámaras hasta medianoche.


























































