La "resurrección" de la filmografía brasileña, a través de 10 títulos

A principios de la década, durante el mandato de Collor de Mello y por culpa de unas medidas económicas desatinadas, Brasil vivió un negro paréntesis de tres años durante los cuales los cineastas locales no lograron rubricar ni una sola película. Por fortuna, el nacimiento de la productora Rio Filme, en 1993, permitió un renacimiento en el sector del celuloide que ha desembocado en una época de relativa prosperidad. La designación de Cuatro días de septiembre como candidata al último Oscar a la mejor película extranjera ha sido el aval internacional de esta resurrección. La Casa de América celebra ahora este fenómeno con un completo ciclo de 10 películas brasileñas fechadas entre 1995 y 1997.
Hasta el 22 de mayo, de lunes a jueves, el aficionado a la gran pantalla tiene ocasión de descubrir esta escuela de poderoso aliento creativo. Esta tarde se ofrece la película Policarpo Quaresma, un héroe de Brasil (de Paulo Thiago), mientras que mañana le llegará el turno a Los matadores, que firma el realizador Beto Brant.
Muestra de cine brasileño. Casa de América (paseo de Recoletos, 2; metro Banco de España). Pases a las 19.30. 200 pesetas; abono 10 películas, 1.000.


























































