El centro cultural que el Ivima empezó en San Blas en 1990 sigue sin terminarse
El centro cultural San Blas I que empezó a construir el Instituto de la Vivienda de Madrid (Ivima) en la anterior legislatura lleva tres años parado. Las obras de este edificio, que se iniciaron en 1990, ya con retraso, fueron un tanto azarosas ya que sufrió varias suspensiones de pagos de la constructora. En 1994 se acabó el cerramiento de este inmueble de 3.900 metros cuadrados y desde entonces permanece igual. Por él sólo pasan guardas de seguridad. Este centro debía de haberse puesto en marcha a finales de los años ochenta. Se proyectó para que disfrutasen de él los vecinos de Simancas, un barrio del distrito de San Blas con más de 25.000 vecinos que, lleno de industrias, carece de equipamientos culturales.
El gerente del Ivima, Juan José Franch, asegura que finalizar la construcción del centro no llevaría más de tres o cuatro meses. "Sólo falta adecuarlo a la actual normativa de seguridad y realizar remates", añade. Pero el Instituto no ha reservado aún presupuesto alguno para estos trabajos. "Mi prioridad era desatascar promociones de viviendas que, o estaban paradas o tenían problemas", asegura. "Como las dificultades con las viviendas se han resuelto a partir de ahora acometeremos los problemas surgidos en centros como éste de San Blas", asegura.
En Palomeras Bajas (Vallecas), uno de los mejores centros cívicos construidos en la capital, con un teatro para 360 espectadores, permanece acabado e inutilizado desde 1995.


























































