Tribuna:EL QUIRÓFANO: SETIÉN / SARABIATribuna
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Individualidades y ambición

Marcaje sorprendente. Van Gaal ordenó algunos marcajes específicos, de los que llamó la atención el de Anderson sobre Alexis, con el que quiso cortar la fuente de creación del Betis. La movilidad de los verdiblancos le creaba muchos problemas para mantener las posiciones y realizar ayudas en la presión.A destruir. El Betis se dedicó a no dejar jugar al Barcelona y se olvidó de hacerlo él. Tanto se empleó en las tareas de destrucción que le faltó frescura cuando recuperaba el balón. La mejor muestra fue ver a Oli convertido en un auténtico fondista. Las alocadas llegadas de Otero fueron la alternativa en ausencia de la inspiración y habilidad de Alfonso.

Acciones individuales. El equipo catalán carecía de apoyos en corto para superar la presión tocando, por lo que se vio obligado a jugar más en largo. No conseguía darle pausa al partido y no pudo imponer un ritmo más adecuado a sus intereses. Encontró la mejor solución para desbordar y crear peligro en las acciones individuales.

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Sin recursos. En la reanudación el Betis perdía intensidad en la presión, cedió espacio y permitió que el Barcelona se acercara demasiado a su portería. Con la desventaja adelantó sus líneas y se aproximó hasta el área, pero sin inquietar. La discreta actuación de Jarni, la ausencia de Alfonso y el marcaje sobre Finidi dejaron al Betis sin recursos ante un Barça muy mentalizado.

Muy sacrificados. Tras el descanso, el Barça salió con más ambición y fue a presionar más arriba. Los pases tenían más calidad. En los contraataques, de haber estado más acertados en la elección del último pase o en el momento de realizarlo, su ventaja habría sido aún más clara.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0007, 07 de abril de 1998.

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