Cartas al director
i

Verdades de cajón

El presidente del país más rico de este planeta ha convocado una reunión de expertos en violencia juvenil para intentar analizar la terrible tragedia que provocaron dos menores en Arkansas. Me pregunto si su intención no es la de anestesiar a la sociedad de su país y, por consiguiente, a la del resto del globo haciendo pasar la desgracia a una fría estadística, y que todos tengamos la sensación de que el problema al estar en manos de expertos ya esté controlado.Pero no hace falta ser el presidente de ningún país ni experto en nada para saber que el comercio de armas en Estados Unidos está bastante -digámoslo así- liberalizado; que los mensajes de los mass media se basan en la justificación y estética del uso de la violencia como método para resolver conflictos con el prójimo y, además, por si fuera poco, el Estado enseña a no matar matando.

Claro que también es posible que el negocio de las armas sea de los más lucrativos, y el de la violencia en imágenes tres cuartas de lo mismo, y muevan tantos millones de dólares -¿cientos, miles?- que ni tan siquiera el presidente del país más rico de la Tierra pueda hacer nada con unas verdades tan de cajón como éstas. Triste.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 04 de abril de 1998.

Se adhiere a los criterios de
Lo más visto en...Top 50