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Tres heridos al incendiarse una gasolinera de Alcalá por una fuga al vaciar los depósitos de combustible

Tres personas resultaron ayer heridas leves en un incendio originado en la gasolinera del centro comercial Alcampo, a la altura del kilómetro 34 de la N-II, en Alcalá de Henares. El informe elaborado por la Dirección General de Industria de la Comunidad señala que el martes la empresa Saroil suministró 15.000 litros de gasóleo A y otros tantos de gasolina 97 a la gasolinera. El gasóleo fue descargado por error en el tanque de gasolina, y la gasolina, en el de gasóleo. Los responsables de la estación descubrieron el fallo, cerraron los tanques y decidieron extraer el combustible a medianoche. Por medio de una bomba instalada en el interior de una furgoneta se bombeó el combustible de los tanques a un camión cisterna. Al cabo de una hora se observó una fuga en el equipo de trasvase. Al accionar el interruptor para detener la bomba se produjo, según apunta el informe, un chispazo, que entró en contacto con el gas liberado por la fuga en el interior de la furgoneta. Esto produjo una deflagración y un incendio, que los bomberos de Alcalá tardaron una hora en extinguir.La furgoneta quedó calcinada y la cisterna sufrió daños, pero las instalaciones de la gasolinera no resultaron afectadas, aunque estarán cerradas hasta que se revisen por completo. Los tres heridos, operarios de Saroil, sufrieron quemaduras superficiales en cara y manos y en la tarde de ayer ya habían sido dados de alta.

El llenado del depósito acarreó otro problema. Como el error en el suministro de combustible no se descubrió hasta pasadas dos horas, 12 clientes repostaron un combustible equivocado o una mezcla de ellos. La distribuidora se comprometió a pagarles las reparaciones y todos los gastos que les ocasionase la avería. Un coche con tal mezcla circulando por sus motores no puede ir muy lejos, según confirmó ayer a este periódico el Colegio de Peritos Industriales, por lo que no es probable que haya más afectados. Uno de ellos, Javier Gil, explicó: "El coche iba a trompicones y soltaba chispas por el tubo de escape. Me han dicho que me pagarán todos los gastos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de abril de 1998