La Iglesia pide perdón por su insensibilidad frente al holocausto

El Vaticano hizo ayer un "acto de arrepentimiento" público en nombre de los cristianos que no fueron suficientemente sensibles a la tragedia del holocausto o que compartieron los sentimientos antisemitas que favorecieron el exterminio de judíos durante la II Guerra Mundial. Éste es el mensaje del documento, en cuya elaboración el Vaticano invirtió 10 años de reflexión, hecho público en Roma y en el que, al mismo tiempo, se exculpa de toda responsabilidad al papa Pío XII y a la jerarquía católica de aquellos años.

Este reconocimiento de culpa es lo más lejos que la Iglesia católica ha sido capaz de llegar en su esfuerzo de reconciliación con la. comunidad judía mundial, un esfuerzo considerado claramente insuficiente por Israel. El gran rabino de Israel, Meir Lau, expresó ayer su "decepción" por el contenido del documento. "Me esperaba algo más que una excusa genérica", aseguró en Jerusalén. El arrepentimiento de la Iglesia católica no supone la aceptación de alguna forma de implicación o tolerancia de las autoridades eclesiásticas en el holocausto, sino el reconocimiento de su responsabilidad de ligarse "a los pecados y virtudes de sus hijos e hijas", en este caso, el pecado de omisión de los cristianos que aprobaron o no denunciaron la persecución y exterminio que sufrieron los judíos a manos de los nazis. En ese sentido, el documento hecho público por el Vaticano acepta la responsabilidad "de aquellos cristianos que no estuvieron a la altura de su papel como discípulos de Cristo". El Vaticano hace, no obstante, un juicio positivo de la labor de Pío XII, que fue, afirma el texto, merecedora de "gratitud" por parte de numerosos miembros de la comunidad judía. El objetivo último del documento es firmar la paz con el pueblo de Israel, adonde desea viajar cuanto antes Juan Pablo II, en el umbral del tercer milenio.

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