Cuatro días de bombardeos y 1.500 iraquíes muertos
Cuatro días seguidos de bombardeos incesantes, día y noche, contra infraestructuras e instalaciones militares iraquíes; 300 vuelos de aviones militares al día. Éste es el plan presentado por el Pentágono al presidente norteamericano, Bill Clinton, el formato de la Operación Trueno del Desierto. Su resultado, unos 1.500 iraquíes muertos. El diario The New York Times reveló ayer los detalles de una operación que sólo una espectacular gestión de Kofi Annan en Bagdad puede impedir. Según este periódico, el 24 de enero, tres días después del estallido del caso Lewinsky, Clinton decidió seguir adelante con la Operación Trueno del Desierto. En una reunión en la Casa Blanca, los hombres del Pentágono le presentaron diversos planes de ataque, recomendándole el de cuatro jornadas de bombardeo intensivo. "¿Estamos todos de acuerdo?" preguntó Clinton. Cuando todos asintieron, dijo: "Hagámoslo".


























































