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Reportaje:

El regreso de una de las grandes

La actriz Margarita Lozano se sube a un escenario por segunda vez en 35 años

Margarita Lozano podría ser una de las más populares actrices de este siglo. Muchos la consideran una de las más grandes. Pero ella alterna voluntarias retiradas con trabajos con grandes cineastas, y al teatro sólo vuelve con Miguel Narros: "Porque le quiero", dice. Hoy llega al teatro Albéniz con La vida que te di, un casi desconocido texto de Luigi Pirandello que ha dirigido Narros con producción y escenografía de Andrea D'Odorico.

Hacía diez años que no se subía a un escenario. La última vez también fue con Narros: "Empecé a su lado y quiero terminar junto a él", dice de este director, con quien inició su carrera en los años cincuenta, cuando llegó a Madrid, con 19 años, dispuesta a estudiar diseño y moda, algo que posteriormente abandonaría. Desde entonces, y hasta ahora, ha alternado sus voluntarios retiros con importantes trabajos cinematográficos con Luis Buñuel, en Viridiana; Passolini, en Pocilga; Nelo Risi, en Diario de una esquizofrénica; Gutiérrez Aragón, en La mitad del cielo; e insistentemente con los hermanos Taviani en películas como La noche de San Lorenzo o Kaos, entre otras. Ella niega con rotundidad que sea actriz fetiche de algunos de estos nombres: "Yo no soy fetiche de nadie, lo que pasa es que cuando trabajo, si estoy a gusto, se crea una gran relación y mucha amistad, y los directores y yo terminamos gustándonos, y por eso me llaman", dice la actriz. D'Odorico y Lozano confiesan que desde hace unos años dan vueltas, por separado, a La vida que te di, texto pirandelliano en el que el Premio Nobel aborda la figura de la madre no como personaje o como mujer, sino como concepto casi filosófico. Hace diez años también se dejó arrastrar por Narros para interpretar El largo viaje hacia la noche, de Eugene O'Neill. Hacía 25 años que la actriz no pisaba un escenario y ahora acude de nuevo a la llamada de su amigo.

"Todas las mujeres llevamos dentro esa madre pirandelliana", dice Lozano de su personaje, del que apunta que sólo es madre, como si en ella no hubiera existido otra mujer, una esposa, una hija: "Un personaje mágico con el que su autor, uno de mis preferidos, juega con la vida, con la muerte, con el sueño".

Narros dice sentir una gran admiración por la actriz: "Es una profesional llena de creatividad; cuando ella coge un personaje, le da vida propia, es perfecta para este personaje que ahora aborda, una madre que no es realista", afirma el director.

Junto a ella están otros actores como Claudia Gravi, Fabio León, María Alfonsa Rosso, Margarita Mas, Paco Torres, Saturna Barrio, Cristóbal Suárez y María Andújar. Muchos de ellos, así como el iluminador Juan Gómez Cornejo, ya forman parte de un equipo casi fijo con el que suele abordar D'Odorico sus producciones, que, a pesar de ser privadas y prácticamente sin ayudas oficiales, siempre están alejadas de productos comerciales fáciles y se elaboran sobre la base de textos profundos del mejor teatro universal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de febrero de 1998