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"Tiene alergia a la libertad de expresión"

La postura del fiscal general, Jesús Cardenal, provocó ayer tarde una nueva oleda de rechazo a su gestión y de peticiones de "cese fulminante" por parte de PSOE, IU y Nueva Izquierda.El líder del PSOE, Joaquín Almunia, emplazó ayer desde Sevilla al fiscal general a "leerse la Constitución", para no coartar la libertad de expresión de los fiscales. A su vez, el secretario de relaciones de su partido, Alfredo Pérez Rubalcaba, acusó en Huelva al Gobierno de "tener alergia a la libertad de expresión", y subrayó que el Ejecutivo no sólo ataca "a los medios de comunicación que no le son afines, sino que ahora ataca también a los fiscales".

María Teresa Fernández de la Vega, del grupo socialista del Congreso, pidió ayer al Gobierno que "cese de una vez" a Cardenal y significó: "Fungairiño puede decirle al Gobierno que acercar presos de ETA es bajarse los pantalones, pero las asociaciones de fiscales no pueden ni hablar".

Rosa Aguilar, de IU, exigió también el "cese fulminante" de Cardenal, quien "se fotografía constantemente en sus actuaciones antidemocráticas: primero, defendiendo las dictaduras argentina y chilena; luego situándose frente a leyes y, en esta ocasión, sobrepasando todos los límites al querer acabar con la libertad de expresión de los fiscales".

Por su parte, Diego López Garrido, secretario general de Nueva Izquierda, afirmó ayer que al frente de la Fiscalía General del Estado "no hay un demócrata", algo que "no se corresponde con un Estado de derecho". Su partido, afirmó, va a pedir la inmediata comparecencia en el Congreso tanto de Cardenal como del Ejecutivo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de enero de 1998