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Parados: la lógica de un fracaso

( ... ) En contra de tantos pronósticos, Francia está todavía lejos de verse liberada de la pasión igualitaria y del gusto frenético por la redistribución estatal. Solamente una cultura alimentada de sueños centenarios extraídos del desván legendario de la Revolución, solamente un conjunto de creencias nacidas de la gran profecía colectivista y aún enquistadas en parte de la opinión pública, explican lo extraño de nuestra política contra el paro y la imposibilidad de que haya en Francia una alternativa más o menos liberal, como ocurre en todas partes. En contra de toda evidencia, antes que reflexionar sobre los éxitos de nuestros vecinos, preferimos despreciar sus triunfos. ( ... ) Se diría que una especie de fatiga histórica nos impide cambiar de rumbo. Seguimos avanzando en lo que creemos es el sentido de la historia, sin ver que la historia se ha bifurcado. ( ... )En definitiva, se trata de la quimera de poder separar los gemelos de la democracia y la economía de mercado, de conservar la, buena democracia y encadenar al capitalismo perturbador. ( ... ) Una ilusión que nos lleva a amontonar las ayudas sociales que restan aquí y allá todo estímulo al trabajo.

Y cuanto más se quiere curar el paro, más se le conforta. Lo mismo que Gribouille, que se tiró al agua huyendo de la lluvia. Y así, venga presión fiscal, venga semana de 35 horas...

, 17 de enero

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