Crimen sin olvido

Un hombre mata en Asturias al autor de la muerte de su hermana, ocurrida hace 11 años

, La venganza se demoró casi once años. En Pravia (Asturias) un hombre mató ayer con dos disparos de escopeta a la persona que hace más de una década dio muerte a su hermana tras haber intentado violarla. El crimen nunca llegó a ser olvidado, y ayer la tragedia cerró su círculo de sangre en una serrería del barrio de Santa Catalina, donde volvieron a encontrarse cara a cara el autor de la muerte de la joven y un hermano de la muchacha.

La víctima del suceso de ayer, José Antonio García Paredes, de 29 años, había matado hace 11 años a Marta Bances Rodríguez, una joven dependienta de un comercio de Pravia, a la que golpeó repetidamente con una piedra en la cabeza hasta causarle la muerte después de que hubiera intentado violarla. José Antonio, que entonces tenía 18 años, cumplió seis de reclusión. Tras salir de la cárcel, se trasladó a vivir a Gijón, donde su padre le pagaba, el alquiler de un partamento, pero hace unos meses regresó a Pravia, la localidad donde se había proucido el crimen.

Según algunas versiones, fue su madre, separada de su marido, quien le convenció para que volviera a su pueblo, natal, Agones, en el municipio de Pravia. José Antonio no tenía ocupación conocida. Algunos testimonios apuntan que, solía dedicarse a "andar por el monte".

Ayer por la mañana acudió a una serrería del barrio praviano de Santa Catalina para hablar con un cuñado, empleado en el aserradero. Fue allí donde le sorprendió el hermano menor de Marta, Federico Bances Rodríguez, de 30 años, domiciliado en San Ramón de Candamo, municipio limítrofe con el de Pravia. Algunos testigos afirman que se desencadenó una discusión entre ambos. Otros sostienen que apenas se cruzaron unas palabras.

Poco después se oyeron dos disparos de escopeta. Eran las 12.45. José Antonio García Paredes falleció en el acto, alcanzado en el pecho y en la cabeza, aseguró un tesigo.

El autor de los disparos se entregó acto seguido a la Guardia Civil y anoche permanecía recluido en los calabozos de la localidad, a la espera de pasar a disposición del juez, lo que presumiblemente ocurrirá hoy.

Un guardia civil recordaba por la mañana el suceso ocurrido hace 11 años, con el que nadie duda en Pravia que guardan relación los disparos mortales de ayer. Un anciano declaró: "oí que hablaban, y sonaron dos disparos. Y pensé: 'Ya lo mató".

El suceso conmocionó a las gentes de Pravia, una villa distante 46 kilómetros de Oviedo y cabeza de partido judicial. Algunos vecinos barruntaban que algo así podía ocurrir una vez que José Antonio García decidió regresar al lugar donde hace casi once años dio muerte a una joven y donde ayer cayó .bajo los disparos de un hermano de la víctima. "No tenía que haber vuelto. Una vez que vino a meterse aquí de. nuevo, era presumible que más tarde o más temprano podría ocurrir algo de esto", opinó ayer una vecina de la localidad. Sin embargo, era el laconismo el clima imperante en pueblo, enmudecido por la magnitud de la tragedia.

El autor de los disparos y u familia son personas destinadas en la zona, según coinciden en señalar algunos habitantes del lugar. Por ello el impacto del suceso de ayer convulsionó de modo especial la vida cotidiana de Pravia y volvió a rememorar el olor que el crimen de hace años había dejado en la villa.

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