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TRIBUNA

Superar la presión

Pocas veces. La principal dificultad para el Atlético estuvo en superar la presión valencianista en el centro del campo. Pocas veces lo consiguió, y fue por las bandas. Algunas paredes de José Mar¡ y la habilidad de Lardín sirvieron, pero se apagaron a raiz del gol. También recurrió al pase en largo, pero casi todos acabaron en fuera de juego.Equilibrio. Todos esperábamos un planteamiento ultradefensivo del Valencia, pero no fue así. Empezó presionando a los defensas atléticos para evitar que sacaran el balón con comodidad. El centro del campo fue detrás, ayudando en la tarea con gran sacrificio físico. La defensa se adelantó buscando alejar el balón de su portería y no perder el equilibrio con el resto de las líneas.

Las consecuencias. En la segunda parte el Atlético comenzó replegado, esperando las contras. Esa nueva disposición pronto le acarreó graves consecuencias. Perdía muy rápido el balón y en zonas de riesgo. Así le llegó el empate. Afortunadamente para ellos, el árbitro les facilitó las cosas.

Con riesgos. El Valencia salió en la reanudación dispuesto a todo. Su actitud arriesgada le dio buenas ocasiones, pero también le abrió el camino hacia su portería. El grave error de Djukic en el primer gol, la rigurosidad del árbitro en el penalti y su falta de concreción en el área le costó perder un partido que posiblemente ha sido el mejor de la temporada.

Los buenos. Una vez más quedó de manifiesto la dependencia que tiene el Atlético de Juninho y de Kiko. En el otro bando, Ranieri debió echar seguramente en falta a Romario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de noviembre de 1997