Mariscal, Tocino y De Palacio censuran la postura de Setién sobre ETA

El obispo de San Sebastián, José María Setién, siguió ayer cosechando apoyos y críticas a sus recientes declaraciones en torno a la necesidad de dialogar con la banda terrorista ETA, aunque no deje de matar, para resolver el conflicto del País Vasco. Los primeros los recibió sobre todo de otros obispos, mientras que la mayoría de los partidos políticos se centraron en las censuras, en particular el Partido Popular a través de tres ministras: Margarita Mariscal de Gante (Justicia), Isabel Tocino (Medio Ambiente) y Loyola de Palacio (Agricultura y Pesca).

Tocino dijo que las palabras del. obispo respondían aun afán de protagonismo y añadió que no cree que "toda la sociedad vasca o la española estén muy de acuerdo con ese protagonismo político de algunos sacerdotes y obispos".

De Palacio recomendó a Setién que se preocupe por revisar su estado mental: "Una cosa es el amor cristiano y el perdón y otra decir que con los asesinos hay que charlar en vez de meterlos en la cárcel".

La ministras de Justicia criticó igualmente a Setién, aunque le reconoció el pleno derecho que le asiste "a decir lo que quiera".

Alfonso Guerra también entró ayer en la polémica y en declaraciones a Onda Cero dijo que las manifestaciones del obispo donostiarra "no son las de la lglesia y menos aún palabra de Dios". El ex vicesecretario general socialista subrayó que el prelado ha situado al mismo nivel a los terroristas y los demócratas y que "hay no creyentes que siguen el Evangelio" más que él.

Defensa del obispo

La Conferencia Episcopal y la ex secretaria de Estado de Interior con el PSOE, Margarita Robles, entre otros, salieron por su parte en defensa del prelado. Robles apuntó que la posición del obispo, favorable al diálogo con la banda terrorista, "es muy sincera". "Él dice en alto lo que otros no se atreven a decir", añadió.Mientras, el portavoz de la Conferencia Episcopal, José Sánchez, describió ayer con cuatro adjetivos las declaraciones de Setién: "Su postura ante el terrorismo es nítida, diáfana, constante y coherente". "Él", agregó, "está hablando de caminos para la paz. Y al introducir la palabra diálogo ha creado una disfunción distanciándose claramente de lo políticamente correcto".

También el arzobispo de Granada, Antonio Cañizares, salió en apoyo de Setién y tras restar importancia a sus palabras pidió que no se siga por el camino de la polémica: "Enzarzarnos en esas discusiones sólo favorece finalmente a los terroristas".

Por su parte, el obispo de San Sebastián daba ayer "por zanjada" la polémica y rechazó volver a pronunciarse sobre el terrorismo y la violencia de ETA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de noviembre de 1997.

Lo más visto en...

Top 50