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TRIBUNA

Etapa dura, dura, dura

¿Que cómo estoy? Pues muy fastidiado. Fastidiado, por no decir algo más fuerte. Ufff. Auténtica etapa dura, dura dura. Chapeau a la ONCE. Jopé cómo nos han llevado todo el día. Han trabajado la etapa muy bien, muy bien, aunque al final les acabó reventando Jalabert. Me han dicho que en los tres últimos kilómetroso podía ni subir arriba. Todo blanco. También me ha dicho que algo de culpa en ello la ha tenido Fernando, que ha arrancado muy bien. A partir de hoy, creo que Zülle es ya el gran favorito.

Y nosotros. Pues nosotros estamos igual que el año pasado. Vinimos entonces con Miguel de líder, y abandonó. Ahora confiábamos en Abraham, y también ha puesto pie a tierra. Creo que ha hecho bien. En el Tour ya sufrió mucho y moralmente no estaba capacitado para sufrir lo mismo. Así que ha hecho lo mejor: bajarse de la bicicleta y no seguir. Ahora, a esperar al próximo año.

¿Y qué quieren que diga de mí? Me han llevado por la calle de la amargura todo el día. Empecé mal el primer puerto, y luego toda la zona de repechos, pero en Sierra Nevada ya me vi mejor y me metí en el grupo de delante sin problemas. Pero enseguida empecé a sentir que se me bloqueaban las piernas, las pulsaciones no me subían. No he pasado de 183, cuando normalmente llego a 195 y hasta a 200, el calor me ha empezado a hacer sufrir, el cansancio muscular, no recupero bien. Todo un catálogo, pero espero que todo mejore. Espero poder intentar ganar alguna etapa, pero la contrarreloj de mañana me llega muy pronto y no estaré bien. Tengo muchas esperanzas de que todo cambie después del día de descanso, y vaya a mejor, como en el Tour.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de septiembre de 1997