Una veintena de encapuchados siembra el pánico en Gernika

Las fiestas de Gernika (Vizcaya) se vieron empañadas en la madrugada de ayer por reiteradas agresiones de una veintena de encapuchados armados con barras de hierro que sembraron el pánico en zonas céntricas de la población. Los vándalos lanzaron piedras y cócteles mólotov contra los transeúntes que les habían reprochado su actitud de destrozar los cajeros de varias entidades bancarias y el mobiliario de bares y terrazas. Un hombre sufrió quemaduras graves en una pierna al ser alcanzado por uno de los artefactos incendiarios, definidos como auténticas "bolas de fuego" por algunos vecinos. Una mujer recibió una pedrada en la cabeza.Tras las agresiones, un comunicante anónimo advirtió en una llamada realizada al diario Egin que no se tolerará la intervención de los "aspirantes a héroes", en alusión directa a quienes se enfrentan a los radicales.

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