Mediterráneo
Grupo obrero se podía leer en el tambor de los napolitanos. Y tienen una canción para el G7, grupo que no les despierta simpatía a estos trabajadores de la música popular. Un artista de Nápoles dijo que ellos eran los africanos - de Europa, los últimos en haber resistido a la civilización industrial: E Zezi mantiene vivas esas tradiciones de la Campania. Su presentación en España terminó con una contundente tammurriata dedicada a Rimitti.La septuagenaria argelina llegó al escenario prácticamente desde el hospital parisano donde estaba internada. Así que un pequeño chaparrón veraniego y unos cuantos rayos en el cielo de Madrid no iban a amilanarla a ella, que creció huérfana y sin hogar, y sobrevivió al tifus y la hambruna. Mientras el público se refugió debajo de los graderíos, Rimitti continuó cantando con la fe de cuando grabó "rompe,, rasga...", con la virginidad como asunto. La acompañaba una banda eléctrica. Su voz grave encaja tan bien con la electrónica que parece mentira que actuara en garitos de Orán hace ya medio siglo, reivindicando a la mujer. Hoy, el rai sigue levantando ronchas y hay gente dispuesta a acallarlo. Claro que, al norte de su mismo mar, y en vísperas del euro, las familias de la Camorra tampoco cejan en su barbarie.
E Zezi y Rimitti
Conde Duque. Madrid, 8 de julio.


























































