Enrique Lacalle era el principal recaudador de fondos para las campañas del PP de Cataluña

El dirigente del PP de Cataluña Enrique Lacalle, que ha reconocido haber recibido fondos de Javier de la Rosa, no sólo recaudó dinero para sus propias campañas las municipales de 1987, 1991 y 1995-, sino que también fue el principal responsable de reunir aportaciones para las elecciones generales. Este fue el caso de las de 1993, en las que la lista del PP de Barcelona estuvo encabezada por el actual secretario de Estado para las Administraciones públicas, Jorge Fernández Díaz. La fiscalía anticorrupción ha citado para mañana a De la Rosa para declarar sobre este asunto.

Diversas fuentes consultadas han explicado que el acuerdo para que Lacalle encabezara la búsqueda de aportaciones se formalizó en una reunión en la que estuvo presente la mayor parte de los siete primeros candidatos de la lista por Barcelona, máximo que esperaban alcanzar los populares en esas elecciones. Alguno de los asistentes asegura que la cifra total de estas aportaciones se situó en torno a los 200 millones de pesetas, cantidad que otros dirigentes del partido consideran "excesiva".En la reunión, además de establecer una lista de aportaciones individuales progresivas para cada uno de los candidatos, que iban en aumento a medida que ascendían en la lista, se acordó que Lacalle asumiera la recaudación del número uno, Jorge Fernández Díaz, "y de algún otro candidato", agregan fuentes presentes en la reunión. En este encuentro no participó el entonces presidente del partido, Aleix Vidal-Quadras.

Una parte de las donaciones suplementarias obtenidas por el PP de Cataluña, incluidas las ahora conocidas de Javier de la Rosa, no se reflejaba en la contabilidad oficial de la campaña del partido, pero sí en una contabilidad también de campaña llamada B. Sobre la existencia de esta cuenta B, de la que los responsables del partido obtenían adelantos y créditos para la campaña, han aportado a este diario datos y testimonios varios dirigentes conservadores. La dirección del PP niega la existencia de esa contabilidad paralela para la campaña y afirma que si los donativos no figuraban en la contabilidad oficial, única reconocida, debía tratarse de ayudas exclusivas para Lacalle o cualquier otro de los receptores y, por tanto, no formaban parte de la financiación del partido.Las fuentes consultadas sostienen que el papel de Lacalle no se reducía al de recaudador para sus propias campañas, las municipales y las generales de 199 1, sino que era "Ia principal fuente de ingresos de las donaciones particulares al PP de Cataluña". Esto, en opinión de dirigentes del partido, se debía a que Lacalle era uno de los pocos responsables de la formación que mantenía buenas relaciones con los sectores empresariales y adinerados de Barcelona, lo que en expresión de los dirigentes conservadores se denomina "sociedad civil catalana".

A la reunión convocada para organizar la estrategia de recaudación, previa a las elecciones generales de 1993, asistieron, además de algunos candidatos y el propio Lacalle, el entonces coordinador de campaña del partido y actual vicepresidente del Parlament de Catalunya Simón Pujol, y el gerente, Jordi Cornet, concejal en el Ayuntamiento de, Barcelona.

Son numerosos los dirigentes conservadores que reconocen que el PP catalán, que siempre ha vivido en situación de penuria económica, dependía para su funcionamiento básico de las aportaciones externas. Lacalle, siempre según fuentes del propio partido, se atribuyó en numerosas ocasiones este papel de recaudador principal.

Un ejemplo de las dificultades financieras del partido se puso en evidencia con ocasión del mitin final de la campaña de las elecciones generales de 1993, celebrado en la plaza de toros Monumental de Barcelona. El gasto de ese acto se situó entre los 10 y los 12 millones de pesetas. La dirección nacional del partido descartó cualquier otro recinto más barato ofrecido como alternativa por los propios dirigentes catalanes. Las versiones recogidas por este diario entre las filas conservadoras son contradictorias. Por un lado, la versión oficial insiste en que las facturas de ese acto fueron abonados "con talones nominativos contra la cuenta corriente de campaña del partido". Por otro, dirigentes del PP con responsabilidades en esa campaña aseguran que se organizó una recaudación de urgencia entre diferentes empresarios encabezados por un importante hotelero barcelonés que también cumplía funciones de recaudador.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 07 de julio de 1997.

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