Mueren en Cataluña los dos ocupantes de una avioneta contra incendios
Los dos ocupantes de una avioneta del cuerpo de bomberos de la Generalitat de Cataluña murieron ayer al estrellarse el aparato en el que iban a participar en los trabajos de extinción de un incendio forestal en Sant Pere de Ribes (Barcelona), que resultó finalmente ser una falsa alarma. El accidente se produjo pasadas las cuatro y media de la tarde en el campo de ultraligeros de Avinyonet del Penedés por causas que ayer por la tarde aún se desconocían. Antes del accidente no se recibió ningún mensaje de alarma.Los dos fallecidos -el piloto, Manuel Pérez, de 44 años, y el copiloto, Estebán Montoliu, de 21- no formaban parte del cuerpo de bomberos sino que habían sido contratados por Avialsa, empresa a la que la Generalitat alquila los aviones que, desde Semana Santa y hasta octubre, refuerzan los medios aéreos de los bomberos en la lucha contra incendios forestales.
El avión estrellado es un Airtractor, modelo habitualmente empleado para fumigar grandes campos. Tiene capacidad para transportar 9.600 litros, gran maniobrabilidad y la ventaja de que puede dosificar las descargas de agua en función de la importancia del fuego. Desde Semana Santa, los bomberos disponían de cuatro de estas avionetas que realizan funciones de extinción de fuegos o de vigilancia.


























































