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Un escape de agua corta la salida de la N-VI durante 14 horas.

La rotura de una tubería de la red de abastecimiento de agua del Canal de Isabel II fue suficiente para cortar ayer al tráfico durante 14 horas el primer tramo de salida de la carretera de La Coruña (N-VI, desde la glorieta del Cardenal Cisneros hasta el kilómetro 6). La calzada se agrietó y la policía temía que se hundiera. Por esta zona transitan cada día alrededor de 100.000 vehículos. El escape provocó serios atascos durante todo el día tanto en los accesos y salidas de la capital como en la zona de Moncloa. La circulación se reanudó a las 23.20, una vez reparada la calzada.La avería se produjo sobre las 8.30. Un gran chorro de agua procedente del escape de una tubería de 250 milímetros de diámetro hizo saltar la tapa de registro del Canal de Isabel II situada en el arcén derecho de salida de la N-VI. Durante hora y media, el agua corrió a su antojo por los carriles de la calzada y llegó a levantar el asfalto. Varios autobuses de transporte escolar apearon en la calzada a los colegiales por temor a que el firme cediera a causa de la humedad.

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Ante el peligro de hundimiento del pavimento, la Policía Municipal cortó al tráfico los tres carriles de salida. En ese momento, cientos de coches quedaron atrapados a la altura del palacio de La Moncloa (kilómetro 4,900 de la N-VI). Los conductores fueron desviados por el carril rápido central (reservado a los autobuses y a los vehículos con más de una persona) y por la glorieta del Cardenal Cisneros.

Durante el resto del día sólo permanecieron abiertos en sentido de salida el, citado carril rápido (bus vao) y uno provisional robado a la calzada de entrada. En las horas punta, según informaron fuentes de la Dirección General de Tráfico, las retenciones de salida en la carretera de La Coruña llegaron a alcanzar los cuatro kilómetros.

El atasco no sólo afectó a la zona de Moncloa y alrededores, sino que se extendió hasta el centro de la ciudad. La Gran Vía y la calle de la Princesa fueron las más afectadas. Los vehículos que subían por esta vía en dirección a la N-VI fueron desviados por la calle del Marqués de Urquijo y el paseo de Moret. La tubería fue reparada a media tarde, pero el suministro de agua de la zona no se vio afectado en ningún momento, ya que existe una conducción paralela.

Los operarios tardaron una hora y media en llegar a la avería y cortar la fuga

El equipo de reparación del Canal de Isabel II tardó en llegar al lugar del incidente hora y media desde el inicio de la fuga. La primera noticia de la avería aterrizó en el Canal de Isabel II a las 8.45, cuando el agua llevaba corriendo 15 minutos por la calzada de la carretera de La Coruña. El retraso se debió, según informó en una nota de prensa el Canal de Isabel II, al atasco que generó la propia avería en la zona de Moncloa.Los operarios cerraron la salida del agua a las 10.15. El asfalto se había agrietado ligeramente en algunas zonas. Las máquinas del Ministerio de Fomento empezaron a trabajar al mediodía, cuando los operarios del Canal de Isabel II ya habían logrado controlar la fuga. Sin embargo, el ingeniero jefe del departamento de Conservación de Carreteras, Juan Jiménez, andaba preocupado por lo que no se podía ver a simple vista: " Estamos buscando una posible bolsa de agua que se haya podido acumular en el subsuelo".A media tarde, la tubería estaba reparada completamente. Fomento continuó arreglando la calzada hasta las once de la noche.

Tubería con 50 añosLa tubería afectada corre paralela a la carretera de La Coruña y fue instalada hace 50 años. Tras las sucesivas ampliaciones de la N-VI quedó enterrada en el arcén. Según explicó a pie de la avería el ingeniero del Canal Fernando Abad, la rotura se produjo de "manera fortuita".

Por su parte, el consejero de Hacienda y presidente del Canal de Isabel II, Antonio Beteta, aseguró que la rotura se debió a la fuerte presión que soportaba y a su fabricación en fibrocemento, "un material que prácticamente ya no se usa".

Beteta añadió que es necesario que se siga aplicando el plan de renovación de la red de suministro de agua madrileña, en la que el Canal de Isabel II ha invertido 15.000 millones.

Tras el incidente, un portavoz del Canal aseguró que tiene previsto realizar un nuevo trazado en la conducción de agua para que vaya por fuera de la carretera de La Coruña.

La avería de ayer no afectó al suministro de agua de ningún abonado, explicó el portavoz del Canal. Ni los vecinos más próximos, los inquilinos del palacio de la Moncloa, ni las facultades de la Complutense sufrieron cortes en el abastecimiento, ya que por la carretera de La Coruña corre una doble red de suministro.

Los únicos afectados fueron los conductores. Muchos quedaron retenidos durante algo más de una hora en las proximidades de la zona de Moncloa, Argüelles y Gran Vía.

La Policía Municipal desplegó un operativo con más de un centenar de agentes, que controló y desvió el tráfico por otras vías alternativas al tramo afectado por los cortes.

Una opción era coger la avenida de la Complutense, seguir por el paranifo, la M-30 y llegar hasta la N-V Desde la plaza de España se desvió el tráfico a la cuesta de San Vicente -para aliviar Princesa-, carretera de Extremadura hasta Boadilla del Monte y enlazar con la de La Coruña. El tercer itinerario era: Arco del Triunfo, calle de la Princesa, Marqués de Urquijo, para llegar al puente de los Franceses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de mayo de 1997

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