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BODA EN LA FAMILIA REAL

El chico perfecto

Iñaki Urdangarín es hogareño, le gusta cocinar, la velocidad y la música de Queen

Tiene el perfil del chico perfecto. Sus amigos y compañeros de equipo se deshacen en elogios cuando hablan de él. Si al menos la mitad de lo que dicen es cierto, doña Cristina ha escogido bien.Lo primero que sorprende de Iñaki Urdangarín es su físico. Rubio, alto, de ojos claros y complexión atlética, tiene una sonrisa que conquista. Aunque quizá lo que más impacta en Txiqui, como le llaman sus próximos, es su forma de mirar. De frente y fijamente.

Aunque nació en Zumárraga, se siente muy vinculado a Barcelona, donde ha vivido prácticamente toda su vida. Primero con su familia y, cuando ésta regresó al País Vasco, a Vitoria, él se mudó al piso de su hermana mayor hasta que ésta se casó. Hace algún tiempo que vive solo en un piso de la zona de Gracia.

La casa es de reducidas dimensiones: un salón, separado por un tabique de la cocina, el dormitorio y el baño. La decoración es funcional. Hay un espacio en el salón para el equipo de música y otro para el estudio. El grupo Queen y la música funky son sus opciones preferidas, aunque su colección de discos compactos es muy extensa. Sus libros siguen siendo los de Empresariales, la carrera que espera concluir en breve.

Sus amigos dicen que es un chico muy hogareño, al que le gusta recluirse para descansar de tanto viaje y concentración con el equipo de balonmano del Barcelona. Cuando está en casa acostumbra a cocinar. Toda la familia Urdangarín tiene fama de defenderse muy bien en los fogones. La especialidad de Txiqui es el pescado. Cuando decide ponerse el delantal, suele convocar a sus compañeros. Son famosas sus citas gastronómicas. A la hora de invertir el dinero ganado en el balonmano, optó por asociarse con algunos amigos para montar, precisamente, un restaurante, El Pou.

Fernando Barbeito y David Barrufet son, además de sus compañeros en el Barcelona, sus mejores amigos. Ellos dicen que Txiqui tiene las ideas muy claras, que sabe lo que quiere, es muy sociable y tiene una facilidad pasmosa para encajar en cualquier ambiente. Esta marcada personalidad también denota un gran carácter: "Se enfada poco pero, cuando lo hace, suele tener razón", dicen sus compañeros.

Por buscarle algún defecto su gente dice que "le gusta en exceso la velocidad". Tiene una moto, una Honda 750, para moverse por la ciudad, y un coche marca Audi. Como espectador también le gusta seguir por televisión todos los deportes del motor. Mantiene una estrecha amistad con el campeón de motociclismo Alex Crivillé y una buena relación con Carlos Sainz, al que suele seguir en directo todos los años en el Rally de Cataluña. Y se declara rendido admirador de Miguel Induráin. No le gusta el fútbol especialmente. Es del Barça, porque pertenece a este club desde hace 12 años, pero le tira el equipo de su tierra, la Real Sociedad.

Además de jugar al balonmano, suele practicar el tenis, afición que comparte con doña Cristina.

Su círculo de amistades se sorprende de lo bien que Txiqui ha encajado la persecución que ha sufrido estos meses. Los primeros días tuvo que refugiarse en casa de un amigo, ya que los fotógrafos le esperaban hasta en el descansillo de su piso. No hizo falta que pidiera ayuda. Todos sabían la presión que estaba padeciendo y decidieron protegerle. Así, por ejemplo, sus compañeros de equipo se convertían en su cinturón de seguridad en las competiciones para que nadie le molestase. A pesar de esta presión, la actuación de Txiqui fue decisiva en la obtención de la Copa de Europa de balonmano.

Su familia -es el penúltimo de siete hermanos, todos casados menos dos- también ha sido fundamental. Todos ellos y sus sobrinos viajaron a Barcelona para acompañarle y darle ánimos con el pretexto del primer partido de la final europea. Los Urdangarín tienen fama de ser una familia muy unida, con unos principios muy rectos, y una pina cuando uno de ellos necesita apoyo. Ahora, todos están un poco impresionados por su repentina fama.

El penúltimo de una familia numerosa

Iñaki Urdangarín Liebaert nació el 15 de enero de 1968 en Zumárraga (Guipúzcoa). Es el penúltimo de una familia de siete hermanos, cinco chicas y dos varones: Ana, Baby, Cristina, Laura, Miche y Lucía.Su padre, Juan María Urdangarín Berriotxoa, ingeniero industrial, preside desde abril de 1996 la Caja de Ahorros de Vitoria y Álava (Vital). Su madre, Claire Llebaert, nació en Bélgica, donde su familia ostenta desde 1930 el título de barón.Iñaki fue bautizado en la iglesa de Santa María de la Asunción de Zumárraga. La familia Urdangarín está emparentada con el beato Valentín de Berriotxoa, un dominico obispo y mártir que fue beatificado en 1905 por Pío X. El beato era tío de Ana, la abuela de lñaki. Este. santo fue proclamado hace cinco años patrón de Vizcaya.Ha vivido entre Barcelona, donde estudió EGB en los jesuitas de Caspe -Sagrado Corazón de Jesús- y Vitoria, donde hizo COU en los marianistas.Se incorporó al Barça hace doce años. Con el equipo de balonmano ha ganado tres Copas de Europa, dos Recopas, siete Ligas, ocho Copas del Rey, una medalla de plata en el Europeo y una medalla de bronce en los Juegos de Atlanta.Mide 1,97 de estatura y su peso habitual es de 99 kilos. Está considerado como uno de los mejores jugadores de balonmano de España. Tiene dos años más de contrato con el Barcelona, aunque su objetivo es llegar a los Juegos de Sidney, donde le gustaría dar por terminada su carrera. Compagina el deporte con los estudios. Le restan algunas asignaturas para concluir Empresariales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de mayo de 1997

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